SANTO DOMINGO. En una reñida lucha entre la
tradición y los altos precios, el bacalao sigue siendo de los ingredientes por
excelencia en la cuaresma dominicana.
El dominicano típico lo desala ligeramente
(usualmente durante la noche antes) y le quita las espinas que pueda encontrar.
Guisado con papas y acompañado de arroz blanco, guandules, fritos verdes y
aguacate… pocas cosas lo superan en sabor.
El bacalao es un pescado que la Humanidad
conoce desde hace siglos, base económica de países enteros y que por mucho
tiempo fue considerada "la carne", pues una vez desalado, dura todo
el tiempo del mundo, conservando todas sus propiedades alimenticias.
Su nombre científico es Gadus Norhua y
pertenece a la familia de las Gadidas. Vive en mares fríos o templados del
norte, a profundidades entre 180 y 360 metros. Tiene un tamaño moderado,
llegando a pesar hasta 200 libras. Depredador voraz, se alimenta de arenques,
anguilas y otros peces. Se reúne en invierno para reproducirse y las hembras
ponen más de cuatro millones de huevos.
Es apreciado por su carne y por ser una
fuente importante de nutrientes. Contiene poca grasa y es rico en proteínas y
vitaminas: A, B1, B2, B3, B6, hierro y calcio. Aporta, además, sodio, potasio y
magnesio. Pero también es rico en Omega 3, una aceite esencial de probada
eficiencia contra el colesterol y por lo tanto, contra la arterosclerosis y las
cardiopatías, entre muchas otras enfermedades.
Un
proceso de siglos
El bacalao más famoso es el noruego, que
una vez extraído en sus aguas, es secado y salado, utilizando un proceso de
varios cientos de años. Durante el secado, el pescado reduce su volumen en un
50% y su peso, en un 80%, por la eliminación gradual del agua. La
deshidratación impide el deterioro, al inhibir el crecimiento de los
microorganismos y reduce o detiene la actividad enzimática y las reacciones
químicas.
Después que el bacalao es salado, se pone a
madurar y luego a secar en túneles de aire caliente. Una vez seco, se clasifica
para la venta, donde la blancura y el espesor de la carne son factores
decisivos en el precio final.
Otra razón por la que este pescado es
apreciado es por el uso comercial del aceite del aceite de hígado de bacalao.
Definitivamente, el bacalao es mucho más
que piel y espinas. Es un universo de nutrientes en un solo alimento que
deberíamos incluir sin excusas en nuestra dieta habitual y no sólo por
temporadas.
Y a pesar de su sabor y olor
característicos, es de los géneros más versátiles que se puedan encontrar.
Aproveche estos días y atrévase a prepararlo en picaderas, ensaladas, sopas o platos
principales. Si lo consigue fresco, las recetas se multiplican y el sabor es
completamente diferente. ¡No se arrepentirá!
Beneficios
Además de excelente fuente de vitaminas A y
D, está comprobado que produce multitud de beneficios:
• Combate el catarro
• Mejora la visión nocturna
• Ayuda al crecimiento y fortalecimiento de
huesos y dientes, aliviando síntomas asociados a la artritis.
• Provee mejoría a afecciones respiratorias
• Hace que la piel y el pelo luzcan muy
saludables.
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