Los hombres, alrededor de siete, se apostan en los alrededores de la estación de expendio de gas propano en la referida vía y ahí interceptan a los choferes, que obligatoriamente tienen que transitar por el lugar. El tramo se torna caótico por el taponamiento que se origina y la cantidad de personas varadas que no encuentran en qué vehículo continuar la ruta a su destino, pues en ese tramo los carros y guaguas pasan llenos de pasajeros.
El grupo, que argumenta que los agredidos son carros piratas y que perjudican a sus rutas, no entra en razón y ataca a todo tipo de vehículo que transita por la vía, sea público o privado, sin importar que muchas veces, esos choferes transportan familiares, vecinos o amigos.
De manera violenta los pasajeros son sacados de los carros. Este jueves el carro de un chofer que se resistió a que le desmontaran los pasajeros le pichararon una goma trasera de una puñalada, que uno de los “bravucones” lanzó al vehículo en movimiento, sin importar si hería a la persona que ocupaba ese asiento.
Los bravucones preguntaron presurosos al hombre que la cometió si había logrado su objetivo y ante la respuesta afirmativa gritaban jubilosos. El agresor guardó luego el puñal dentro debajo de su camisa y con la mayor naturalidad continuó su “trabajo”.
La acción, que se repite cada mañana, ocurre a unos 200 metros de donde están ubicados miembros de la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet), sin que éstos acudan a poner el orden, dejando de lado su responsabilidad.
