La fuerza que soporta la cabeza de un pájaro carpintero cada vez que picotea un tronco es equivalente a una fuerza de desaceleración mil veces mayor que la de la gravedad.
Los humanos sufrirían daños cerebrales con golpes suaves en comparación a eso, por lo que los científicos se han preguntado por mucho tiempo cómo pueden aguantarlos estas pequeñas aves.
Usando nuevas tecnologías, que incluyen fotografía en cámara lenta, sensores de fuerza y escáneres, los científicos han identificado tres mecanismos que protegen el cerebro de los pájaros carpinteros:
- Su hueso hioides se extiende por toda la cabeza y actúa como una especie de cinturón de seguridad.
- La parte de arriba y abajo del pico no son iguales y además los pájaros voltean un poco la cabeza cuando van a picotear, lo que hace que se distribuya un poco la fuerza.
- Huesos en forma de plato con una estructura esponjosa distribuyen la fuerza por todo el cráneo para que el cerebro esté bien protegido.
BBC Mundo