Santo Domingo. El acusado de ser el
ejecutor de las muertes que se atribuyen a la red de supuesto sicarios al
servicio de José David Figueroa Agosto declaró hoy que salvó la vida gracias a
un perrito que mordió al swat que lo iba a matar.
José Miguel Rodríguez Almonte (Job) declaró
que cuando lo apresaron en su casa el jefe de la Policía José Armando Polanco
Gómez y el general Then dieron orden para que lo mataran, y que gracias a un
“Chihuahua”, que mordió al agente que lo iba a ejecutar, salvó la vida.
“Cuando el perrito vio que ese swat me
llevaba agarrado, el perro muerde el zwat, y el me suelta, y fue ahí cuando yo
di dos brinquitos y le vocié a la prensa que me llevaban a matarme”, Narró.