“Este artículo publicado hace un momento en
Centro Vida y Familia Ana Simó sobre La Dependencia Emocional me pareció muy
importante por lo que decidí hacerme eco y transcribirlo íntegramente aquí
esperando poder ayudar a las personas que esté pasando por una situación
simular”. JG
Dra. Ana Consuegra
Psiquiatra
Terapeuta del Centro vida y Familia Ana Simó
En nuestras relaciones interpersonales
influyen nuestras experiencias pasadas y las presentes, existen diferentes
variables que nos afectan tanto para la elección como para el enfrentamiento de
los problemas que se generan, el conocimiento es el primer paso para el cambio
y la solución de conflictos.
Hay que ser conscientes de nuestras
diferencias biológicas y psíquicas para respetarnos y complementarnos sin caer
en la dominación ni generar relaciones de superioridad e inferioridad.
La dependencia emocional Es un patrón de
necesidades emocionales insatisfechas desde la niñez, que de adulto buscamos
satisfacer mediante la búsqueda de relaciones interpersonales muy estrechas. Se
relaciona con las emociones y la capacidad o calidad para establecer vínculos significativos
con otras personas tiende a tener un patrón crónico y estable a lo largo de la
vida de la persona: presenta síntomas variados que dificultan su diagnostico,
desde la depresión reactiva, los trastornos obsesivos o los síndromes
desadactativos. La persona es controlada por su necesidad de la otra persona y
el intenso miedo a la pérdida y a la
soledad contamina el vínculo establecido, la incidencia oscila en 10% y la gran
mayoría de los afectados son mujeres en 75%.
Existen
3 elementos que fundamentan la dependencia
Regresión a la relación infantil
Miedo a la responsabilidad
Temor
a la soledad
Manifiestan un tipo de apego ansioso
caracterizado por una continua necesidad de saber que se es amado por su
pareja, dificultades para llevar una vida independiente, búsqueda incesante del
candidato a pareja y selección precipitada del mismo, miedo a no ser querido,
miedo a la pérdida del objeto de su amor y celos frecuentes, ideas
contradictorias sobre el amor y
dificultad para romper aun cuando la relación sea altamente problemática y
generadora de malestar para el dependiente.
Características
del dependiente emocional
Existe alteración de su normal desarrollo
social, laboral y recreativo.
Necesidad de estar en pareja intolerancia a
la soledad (manifestado por el deseo irreprimible)
Baja autoestima, la cual provoca una
necesidad de aprobación constante por parte de los demás, así como un gran
temor al rechazo social.
Dificultad para decir” no” se anteponen
continuamente los deseos y necesidades de los demás a los propios.
Ocupa un papel de inferior en la relación.
Sentimientos no resueltos de culpa rabia,
ira, aislamiento, y miedo.
Pese a lo nocivo de la relación las
personas son incapaces de ponerle fin.
No se resignan a la ruptura o
permanecen inexplicable y obstinadamente
en una relación que no tiene ni pies ni cabeza.
Se aferran a su pareja y la justifican aun
cuando saben que deberían alejarse de ella.
Sienten que su vida no tiene sentido sin el
otro y aunque sean desdichadas son incapaces de estar lejos de quien les trae
tanto dolor.
No pueden
ver los defectos de la otra persona sino que lo ven como lo suenan o quisiera que fueran. Esta sensación las anula
de tal manera que no pueden vivir sin esa persona.
Tratamiento
Promover el autocontrol.
Quebrar el círculo y recuperar su
autoestima.
Un sentimiento que lastima da dolor,
abandona o es indiferente no es amor.

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