Los humanos adultos tienen 32 dientes, lo
que no es tanto: el tlacluache tiene 50 y algunos delfines tienen más de 250.
El problema es que nuestras mandíbulas son
demasiado pequeñas para la cantidad de dientes que tenemos.
Un estudio de 2011 de la Universidad de
Kent, Inglaterra, indica que eso se debe a que ya no somos
cazadores-recolectores.
La agricultura y métodos de cocinar nos dan
comida mucho más suave para comer, de manera que nuestra mandíbula ha
evolucionado hasta convertirse en una más corta y ancha, para acomodarse a la
dieta.
Hasta que nuestros dientes también cambien,
tendremos que depender del dentista para que solucione cualquier problema.
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