Ir al Inicio

Mostrando entradas con la etiqueta actores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actores. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Las 10 prefesiones que más tienden a la infidelidad

La web AshleyMadison.com, especializada en organizar encuentros extra conyugares para personas infieles, realizó una investigación con 1.722 usuarios brasileños y elaboró un listado de los 10 profesionales con más posibilidades de caer en la traición.


De acuerdo con los clientes entrevistados, se clasificaron a los políticos como la profesión de mayor riesgo para la infidelidad, con 23% de los votos. En segundo lugar, se ubicaron los actores con 21%, seguidos por los atletas con 18%, indicó el portal Terra.


En la décima posición se situaron los periodistas, quienes fueron considerados los menos propensos a la traición con 1% de los votos. "Estamos siempre viendo historias de políticos acusados de mentiras y de actores traicionando públicamente. Tales exposiciones acaban generando en las personas una percepción de que esas profesiones no son confiables", comentó Eduardo Borges, representante de la web en Brasil.

Esta es la lista completa de las profesiones consideradas más "infieles" por los entrevistados:

1 - Políticos (23%) 
2 - Actores (21%)
3 - Atletas (18%) 
4 - Músicos (14%) 
5 - Empresarios (9%) 
6 - Publicistas (6%) 
7 - Ingenieros (4%) 
8 - Médicos (2%) 
9 - Profesores (2%) 
10 - Periodistas (1%)

panorama.com.ve

jueves, 17 de mayo de 2012

Los caprichos y excentricidades de las estrellas de Hollywood


Las 'celebrities' de la industria no dejan de sorprendernos. En una situación como la actual, en la que muchas personas tienen verdaderos problemas para llegar a fin de mes, las estrellas de Hollywood demuestran con su comportamiento que no son como el resto de los mortales. Al menos, en cuanto a sus posibilidades monetarias.

Esta reflexión viene dada por el último capricho de una de las parejas de actores más envidiada y más mediática del cine: Brangelina. Y es que hemos sabido que Angelina Jolie le ha regalado a su próximo marido y padre de sus seis hijos, Brad Pitt, un... ¡helicóptero! Claro que él le regaló hace poco un impresionante anillo de compromiso de oro y diamantes.

A finales del año pasado, otra estrella del firmamento cinematográfico nos sorprendió con un 'caprichazo' de los suyos, que al común de los mortales nos parece una excentricidad, propia de personas que no viven en nuestro mundo. Johnny Depp se procuró un jet privado para poder fumar. Bueno, no sólo para eso, también lo tiene para tener un poco de privacidad, porque en los vuelos comerciales llama demasiado la atención.

Parece que, en la mayoría de estos casos, los términos 'divo' y 'excentricidad' van inevitablemente unidos. No son pocas las veces que las 'manías' de los actores y actrices -tanto las que mantienen en los rodajes como en su vida privada- trascienden a los medios de comunicación y al público en general. Ello para que acabemos pensando, ¡y confirmando!, que no son iguales que el resto de mortales. O, al menos, se permiten el lujo de no parecerlo. Sean ciertos o no todos los "exagerados caprichos" que se cuentan de las estrellas de Hollywood, la cuestión es que los rumores están ahí. Así que, ¿por qué no hablar de sus rarezas y extraños rituales para quedarnos boquiabiertos y ojipláticos, todo a la vez?

Volvemos con Angelina, una de las últimas compañeras de trabajo de Depp (en 'The Tourist'), que fue capaz hace varios meses de gastarse 140.000 euros en ropa en... ¡15 minutos! Pero hay más: sus exigencias provocaron el despido del empleado del hotel Ritz de Moscú. Resulta que la estrella de Hollywood estuvo de visita allí para promocionar su película 'Salt' y, antes de su viaje, prohibió expresamente que se tomaran imágenes suyas en el recinto del exclusivo hotel moscovita, donde se alojó con su familia en su visita a la capital rusa. Bien, pues parece que a un empleado del hotel se le ocurrió apretar la tecla "rec" (grabar) de su teléfono móvil y fue despedido de forma fulminante por orden de Jolie y sin reservas por parte de la administración del establecimiento, informó el diario digital "Life News". Además, para sus pequeños, Jolie pidió previamente un menú especial, para lo que obligó a los empleados del restaurante del hotel a recorrer las mejores galerías de alimentación de la ciudad.

Pero no es Angelina la única rarita de Hollywood a la hora de rodar y exigir. Julia Roberts es otra de las actrices cuyas exigencias son muy conocidas. Entre ellas destacan quesólo bebe agua mineral "pero no le gusta ver una botella de plástico porque no es biodegradable y tampoco es amiga de la mayor parte de los productos para el cuidado personal porque contienen aluminio nocivo para el ambiente".Además, se dice que sólo se baña con agua mineral y que puede llegar a suspender una película si las cañerías del set no están adaptadas para que pueda hacerlo. En cuanto a la comida, exige que provenga de agricultura biológica sin pesticidas u otros productos químicos tóxicos para el ambiente o para la salud de los que la comen.

Russell Crowe también la lió en el rodaje del 'Robin Hood' de Ridley Scott. Según ‘The Daily Mirror', el actor pidió un helicóptero para trasladarse del lugar de rodaje a la mansión en que se aloja, un capricho que supone un coste de miles de dólares.Y no sólo eso. Al poco tiempo de comenzar el rodaje, Crowe exigió una modernísima caravana perfectamente acondicionada y con un gimnasio donde ejercitarse entre toma y toma. Aunque esta última petición no está del todo mal, si lo pensamos un poco, ya que fue precisamente su condición física la causante de que Sienna Miller saliera de la producción y fuera remplazada por Cate Blanchett, ya que se le consideró una actriz más robusta.



Otro de los grandes excéntricos de la meca del cine fue, a mi parecer, el director y productor de cine Howard Hughes quien ostenta el título de "rey de las excentricides en Hollywood". Según parece, Hughes pasó los últimos días de su vida en habitaciones de hoteles de lujo de todo el mundo, horrorizado ante la idea de entrar en contacto con los gérmenes del mundo exterior; además, guardaba su orina en botes, no se cortaba las uñas y usaba cajas de Kleenex a modo de zapatos. Si todo esto es según se cuenta, el hombre era rarito, eso no se puede negar.

Dicho esto de Hughes, difícilmente ninguna otra manía hollywoodiense va a estar a la altura. Y no será porque no lo intentan actores como Tom Cruise, de quien se cuenta que en el rodaje de El último Samurai prohibió que todos los empleados que trabajaban en el set le mirasen directamente a los ojos. Por lo visto, no es algo puntual, sino que se trata de una manía repetida en varios rodajes como el de Misión Imposible. Y una manía o fobia que contagió a otra estrella, Val Kilmer. Otras manías de Cruise son las de no ir nunca con teléfono móvil, no tener dirección de correo electrónico y no llevar ni monedero con dinero alguno, ni reloj. Es lo que tiene ser una mega-estrella, que ya pagas a otros para que se encarguen de recibir tus llamadas, contestar tus e-mails, decirte la hora cuando necesites saberla y pagar las facturas... esas pequeñas contingencias de la vida cotidiana de las que es mejor olvidarse (si puedes permitírtelo, claro). Él mismo ha comentado en alguna entrevista que cuando se encuentra en épocas de intenso trabajo tan sólo necesita dormir unas tres horas (si luego rinde en los rodajes, él sabrá...).

Lo de Jeremy Irons es algo más normal o extendido entre muchos de nosotros (aunque no todos lo llevamos a ciertos extremos). Estoy hablando de la manía de la limpieza. Ésta quedó al descubierto cuando, hace unos años, Irons se encontraba esperando en el aeropuerto de Shannon mientras se dirigía a su castillo en Cork (ambas localidades en el sur de Irlanda) y tuvo que enfrentarse a un montón de suciedad en la espera. Ni corto ni perezoso, el actor 'secuestró' el carrito de un limpiador que se encontraba cerca y empezó a hacer su trabajo... ni Don Limpio lo hubiese dejado tan reluciente como él hizo. "Las esperas en los aeropuertos son bastante deprimentes y me sentí mucho mejor tras la limpieza", se justificaba después.



Mientras que lo de Jack Nicholson más que una mania, es un vicio sano: el de no perderse un partido de Los Angeles Lakers. Hasta tal punto es fiel a esta afición que ha llegado a incluir cláusulas en sus contratos por los que obligaba a hacer un descanso en el rodaje cuando jugaba su equipo de baloncesto. La afición de Sean Connery no es el baloncesto, sino el golf, deporte que suele practicar habitualmente, cuestión por la cual suele exigir rodar cerca de un campo de golf. En cuanto a las aficiones de Errol Flyn eran éstas bastante menos sanas y consistían en ingerir vodka en los rodajes, con los consiguientes inconvenientes que ello conlleva (que se lo digan a Lindsay Lohan); cuando se lo prohibieron, tuvo la genial ocurrencia de inyectar la bebida en las naranjas que comía durante los descansos. Antes de morir pidió ser enterrado junto a seis botellas de vodka… por si acaso.

Las excentricidades de Angelina Jolie rozan con lo esotérico: cuando se casó con Billy Bob Thorton, ambos intercambiaron unos colgantes en forma de frasquitos que contenían sangre de cada uno, una vez separados ella le exigió que le devolviera el que contenía su sangre para que no se viese tentando de hacerle vudú. Igual de curiosas, pero más inocentes, son las que se cuentan de Woody Allen quien, por su incontrolable miedo a la muerte y a los accidentes, duerme con los zapatos puestos (?¿) y se toma la temperatura cada poco tiempo. ¿Será verdad? No sabemos, pero desde luego que incómodo y poco práctico debe serlo.

En cuestiones gastronómicas se llevan la palma Gérard Depardieu, que se cuela en las cocinas de los hoteles donde se aloja para copiar las recetas de los chefs; Mel Gibson, que no come carne de pollo porque cree que hace crecer pelo en el pecho, y Winona Ryder, que sólo bebe refrescos de cola orgánicos.


Las rarezas de Jim Carrey conciernen más a sus mascotas que a él mismo; el actor manda a su perro de forma habitual a un masajista profesional para terapias caninas antiestrés (¡quién fuera el perro de Carrey!).



A la misma altura que los anteriores está Jennifer Lopez, quien exigió el cierre de un centro comercial entero durante un día para poder ir de compras sin que nadie le molestara y no tener que esperar las incómodas colas en probadores y caja (ventajas de ser estrella). Las manías de JLo no sólo se reducen a "estar a sus anchas" en los centros comerciales, también se extienden a los hoteles. En ellos se lleva sus propias sábanas porque no puede dormir en telas hechas con menos de 250 hilos; suele pedir que cambien la iluminación de la habitación del hotel si no es de su agrado; todo tiene que ser blanco (paredes, mesas, sillas, flores, velas,...), y no puede haber alimento alguno, como bombones o cualquier dulce, que puedan tentarla.

John Travolta es otro de esos actores que, como bien le corresponde por pertenecer a la categoría de gran estrella de Hollywood, no se priva de procurarse algún que otro lujo extraño. Por lo visto, el actor nunca usa dos veces la misma camiseta en el rodaje de una película. Manía a la que ha añadido otra de la que teníamos noticia hace poco: para evitar los calores y las incomodidades del sol durante el rodaje de la películaOld Dogs, que rodó al lado de Robin Williams, solicitó los servicios de una persona que hiciese las funciones de "protector solar".

Reales o no estas chaladuras, lo cierto es que si alguien se puede permitir este tipo de caprichos y rarezas -absurdas, en la mayoría de los casos- son las estrellas de cine, porque a ellas todo se les permite y porque las grandes fortunas que atesoran lo hacen posible. Tambien es cierto que, afortunadamente, no todos los actores y actrices de Hollywood son iguales, y suponemos que la mayoría son de manías más de andar por casa, como el resto de los mortales.

viernes, 20 de abril de 2012

Asombrosos parecidos entre actor/actriz y personaje


La impresionante transmutación a la que hemos asistido en la película Hitchcock nos ha dejado con la boca abierta. El actor galés Anthony Hopkins, que es el elegido para dar vida al maestro del suspense, se ha mimetizado hasta tal punto que nos hace dudar de si el director inglés Alfred Hitchcock no ha resucitado. El rodaje de la película, que cuenta el difícil rodaje de una de las obras maestras de la historia del cine, Psicosis, nos ha proporcionado la primera imagen de Hopkins caracterizado como Hitchcock. Nos quedamos de piedra. Pero, evidentemente, no es el primer caso.

Una de las cualidades que se le suelen demandar a un actor o actriz es la de ser único/a: irrepetible, inconfundible. Sin embargo, hay ocasiones en las que el objetivo apunta en dirección contraria. Nos referimos a los biopics, cuando el actor (o actriz) debe meterse en la piel de un personaje real. La tarea consiste entonces en despojarse de uno mismo para convertirse en el otro: el actor convertido en clon, en imitador, en camaleón. Y de hecho, en ocasiones, la transformación es tan eficaz que los parecidos entre el actor y el personaje real llegan a ser asombrosos. Uno de estos casos lo protagoniza Meryl Streep, que encarna a Margareth Tatcher en La Dama de Hierro, película por la que ya suena como favorita para el Oscar y en la que revela un extraordinario parecido con la antigua primera ministra británica. Para continuar con los parecidos razonables, os presentamos otras ocho parejas clónicas de actor y personaje.



Daniel Day-Lewis - Abraham Licoln, en Lincoln. Day Lewis no es el primer actor que se mete en la piel del mítico presidente de Estados Unidos. El primero fueWalter Huston en el biopic de D.W. Griffith, aunque nuestro favorito es el Henry Fonda de El joven Lincolnde John Ford. Sin embargo, por lo que apuntan las primeras imágenes procedentes del rodaje de la nueva película de Steven Spielberg (titulada Lincoln), podría ser que Day-Lewis los supere a todos, al menos en cuento al parecido físico. La capacidad camaleónica deDay-Lewis es bien conocida, pero en esta ocasión parece haberse superado a sí mismo. Y no sólo es el peinado y la barba; la expresión y musculatura facial deLewis parecen encajar como un guante sobre el recuerdo de Lincoln. 



Michelle Williams - Marilyn Monroe, en My Week with Marilyn. ¿Existe un reto (actoral) mayor para una actriz que interpretar a la mujer más icónica de la historia? Ese es el desafío que ha decidido afrontar Michelle Williams, una de las actrices más talentosas de su generación. En My Week with Marilyn, la Williamsretrata las desventuras amorosas y dramáticas vividas por Marilyn durante el rodaje de la película The Princesa and the Showgirl, de 1957. La interpretación de Williams ha recogido un sinfín de elogios por parte de la crítica en el estreno norteamericano de la cinta. Esperamos tener la oportunidad de comprobar por nosotros mismos este supuesto milagro de mimesis actoral.



Di Caprio – Edgar Hoover, en J. Edgar. Y todavía nos queda otro caso muy reciente de parecido razonable entre un actor y un personaje real. Se trata de la encarnación que realiza Leo DiCaprio de J. Edgar Hoover, el mítico director del FBI, en la nueva película deClint Eastwood. En este caso, como en muchos otros, el maquillaje juega un papel clave en la transformación del actor; sin embargo, el maquillaje no se basta a sí mismo: para que la imitación se creíble, ha de darse un equilibrio entre caracterización e interpretación. 



Jesse Eisenberg – Mark Zuckerberg, en La red social. Esta parece una pareja nacida para encontrarse. Por un lado, tenemos al creador de Facebook, una de las mentes más iluminadas del planeta, así como uno de los frikis más célebres del mundo. Y mientras, por el otro lado, encontramos a Jesse Eisenberg, un actor que llevaba años ganándose una reputación de bicho raro gracias a una interesante colección de nerds muy parlanchines. Con La red social se dio la cuadratura del círculo: Eisenberg se convirtió en Zuckerberg y Zuckerberg pasó, gracias a Eisenberg a ser algo más que “el creador de Facebook”: un tipo con rostro y (algunas) emociones.

Anthony Hopkins – Frank Langella – Richard Nixon, enNixon y Frost vs. Nixon. Un caso bien interesante. Por una parte, tenemos al Nixon de Anthony Hopkins, el hombre agarrotado y consumido por la paranoia: un trabajo de caracterización física perfectamente modulado. Y por otra parte, está el gran Frank Langella, que en Frost vs. Nixon supo capturar la cualidad siniestra de la voz del ex-presidente norteamericano. En ambos casos, y sobre todo en el de Langella, queda claro que los parecidos pueden surgir más allá de la apariencia más superficial.



James Franco – James Dean, en James Dean. Cumplidos los 33 años, James Franco ya ha superado en nueve la edad a la que falleció el icono del cine clásico americano. En 2001, cuando Franco tenía sólo 23, la joven estrella dio el salto a la fama gracias a su interpretación del protagonista de Rebelde sin causa en la TV-movie James Dean. Lo cierto es que, por aquel entonces, aunque el parecido entre Franco y Deanpodía considerarse “razonable”, existía un océano de distancia entre el talento de ambos. Sin embargo, con el tiempo, Franco ha demostrado una versatilidad y curiosidad que Dean no tuvo tiempo de explorar.



Val Kilmer – Jim Morrison, en The Doors. La tarea no era nada sencilla, se diría que casi imposible: ¿Cómo hacer justicia a la energía salvaje e inigualable y a la dimensión mítica de Jim Morrison? Y aun así, Kilmerconsiguió acercarse temerariamente al aura del líder deThe Doors. Aunque la película es más bien errática, hay momentos que sirven para reivindicar la figura del hoy malogrado Kilmer, como la salvaje escena del mítico incidente que protagonizó Morrison en Miami y por el que fue arrestado por “conducta indecente”.



Sean Penn – Harvey Milk, en Mi nombre es Harvey Milk. Una nueva demostración de que el espíritu de una persona no está únicamente en su apariencia más superficial. De partida, si se repasa el gruesos de las instantáneas que se conservan de Harvey Milk, cabe reconocer quePenn no se parece demasiado al célebre activista gay. Sin embargo, observando las imágenes en movimiento de Milk, es posible apreciar cómo Penn se hizo con la esencia del personaje. En este caso, el arma principal fue la sonrisa, que permitió a Penn adentrarse en el alma noble y combativa de Milk.

jueves, 9 de febrero de 2012

Rambo y Comando se hacen cirugía juntos

"After all the action, stunts [and] physical abuse shooting 'The Expendables 2' and 'The Last Stand', it was time for a little tune up on my shoulder," Arnold writes on WhoSay. "Look who was coincidentally waiting in line behind me for his shoulder surgery."


Después de toda la acción, acrobacias y abuso físico grabando 'The Expendables 2' y 'The Last Stad', ya era hora de un afinamiento en mi hombro. Arnold escribe en Whosay. "Mira quien estaba coincidencialmente esperando detrás de mi para hacerse una cirugía en el hombro.

Buzzfeed.com