El mundo a veces es muy raro. A juzgar por
las batallas legales que Apple inició contra otros fabricantes de smartphones
que utilizan Android, podría decirse que existe un odio visceral entre Apple y
Google. Pero las cosas no han sido siempre así, ya que desde los inicios del
iPhone trabajan en conjunto para ganar un autentico pastizal gracias a utilizar
el buscador de Google y Google Maps por defecto en iOS. Ahora la FTC de EEUU
pide información a Apple para saber si Google está monopolizando las búsquedas por
Internet en dispositivos móviles.
Resulta paradójico que, al igual que ocurre
con Samsung que es a la vez el principal suministrador y competencia de Apple,
la compañía de la manzana gana 1.000 millones de dólares anuales gracias a
permitir que Google sea el motor de búsqueda predeterminado, ganando Google por
su parte 300 millones.
De hecho es aún más absurdo ya que hace
tiempo Eric Schmidt, de Google, era parte del consejo de administración de
Apple, teniendo que salir del mismo en 2009 cuando la FTC empezó a investigar
posibles irregularidades de monopolio al compartir ejecutivos.
Pero la cruzada patentera iniciada por
Steve Jobs, junto con estas investigaciones, la compra de Motorola y que
Samsung por lo visto quiere vetar todo lo Apple en Corea del Sur, podría
desestabilizar estas extrañas alianzas haciendo que nuevamente Apple y
Microsoft se cojan de la mano o que directamente Apple empiece a replantearse
las cosas para poder crear un conjunto de servicios totalmente en solitario.
De hecho la situación se torna más bizarra
aún si cabe, ya que puede que el comienzo del fin del monopolio Google en
Internet móvil dependa de Joaquín Almunia, ahora Vicepresidente y comisario
europeo de Competencia, que indicará en las próximas semanas que decide la
Unión Europea sobre el posible monopolio de Google, y cuya decisión podría
luego extenderse a EEUU.
Ya vimos en el pasado con Microsoft e
Internet Explorer como las decisiones “por defecto” pueden meterte en
berenjenales, y probablemente Microsoft después de todo lo que sufrió en su día
va a meter cizaña de todo tipo para que Bing levante cabeza.
¿Qué pasará? Madre mía, esto se pone más
crudo que en Dallas y con más giros de guión sin sentido que en Perdidos… Si al
final va a resultar que todas las demandas son falsas y todos son masones que
se inventan todo esto como cortina de humo o que todo lo ocurrido desde el
iPhone es un sueño de Antonio Resines.