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Magic Johnson, la ex megaestrella de la NBA y una de las personas públicas más queridas en Estados Unidos, relata su historia en un documental sobre como ha sido vivir 20 años con el SIDA y como ha sido su relación con la sociedad desde entonces.
Era idolatrado como "la" estrella
de la NBA. Pero el contagio y su decisión de hacerlo público cambiaron su vida
y la relación del virus con la sociedad. Vea el tráiler
"Quería que supieran que nunca me
rendiría, y lo hice público porque quería educar a la gente, quería salvar sus
vidas", explica Earvin Johnson Jr, conocido universalmente como
"Magic".
En boca de la mayoría de las personas, sus
palabras podrían sonar megalómanas. Pero tratándose de "la"
megaestrella de la NBA en aquel momento, uno de los deportistas activos más
famosos del mundo y una de las personas públicas más queridas de los Estados
Unidos, la verdad es que se planteaba una empresa que no podía tener mejor
impulsor.
El 7 de noviembre de 1991 -días después de
que le confirmaran el diagnóstico- realizó la famosa conferencia de prensa en
la que asumió públicamente que era portador del virus, conocida a partir de
allí como The Announcement (El anuncio), el mismo nombre que lleva el
documental que acaba de presentar. La primera reacción popular fue creer que
moriría a corto plazo. Es que hasta ese momento, no había ejemplos alentadores,
y los avances médicos resultaban escasos.
También había un prejuicio instalado: el
sida era la enfermedad de los homosexuales o de los drogadictos. Johnson no
entraba en ninguno de los dos grupos llamados "de riesgo", por lo que
la conmoción fue global y la conclusión cambiaría la relación de la sociedad
con el HIV para siempre: "Si le pasó a Magic, me puede pasar mí", fue la rápida conclusión. Y era
cierto.
Hasta entonces, ninguna de las personas famosas
que había fallecido a causa del sida había hecho pública su condición de manera
tan valiente y estoica. Pero Johnson tuvo otra visión: "A veces, cuando
cometes un error lastimas a la gente y lastimas a la gente que te ama. Quería
que la gente dejara de hacerlo. Cuando estás en posición de poder ayudar a la
gente, eso es lo que debes hacer y es lo que traté de hacer".
Acababa de casarse y disfrutaba el
nacimiento de su hijo -también llamado Earvin- junto a su esposa Cookie. Por
fortuna, ninguno de los dos resultó contagiado, y su mujer dio una muestra de
tolerancia con su marido que generó un reconocimiento particular. "Era
cuestión de vida o muerte, y yo tuve que elegir entre ayudarlo a vivir o
dejarlo morir. Lo amo y decidí quedarme y elegir la vida".
Además de Cookie, su amigo Arsenio Hall
-por entonces una de las máximas estrellas del entertainment hollywoodense- fue
otro de los puntos en los que se apoyo Magic. "Recuerdo que lo que me hizo
llorar fue pensar que Earvin podía morirse, que podía ponerse muy flaco e irse.
Eso es real, era lo que yo pensaba. Ahora, tener una cultura para nosotros,
para nuestros hijos, en la que podemos decir 'él está viviendo con el sida' en
lugar de 'él se está muriendo de sida', es una muestra de nuestro progreso como
nación", dijo el animador durante la presentación del documental que
relata la vida de Magic con el virus.
Se trata de una producción de la cadena
ESPN, para la cual Johnson ha comentado partidos de la NBA a lo largo de las
últimas temporadas, y que decidió conmemorar el aniversario del anuncio de
Johnson con un programa que hace foco en ese hecho como hito fundamental en la
historia de la relación social con el SIDA.
"Lo primero que debes hacer es
aceptarlo, porque muchas veces no puedes creerlo y no quieres creerlo. Pero es
real. Aceptarlo y decir: 'Ey, todavía puedo tener una vida buena y productiva,
tomar los medicamentos y hacer lo que los doctores me digan. Puedo estar aquí
por un tiempo largo'", señala Magic, quien a través de su fundación se ha
preocupado por expresar un mensaje que explica buena parte de su larga
supervivencia: "Vayan y háganse el test, porque la detección temprana
puede salvarte la vida".