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jueves, 29 de marzo de 2012

La risa, el mejor remedio

A reir se ha dicho...

Reírse no sólo es gratis sino que resulta una de las armas más poderosas con las que cuenta el ser humano para fomentar la felicidad y preservar la salud física y mental. Ya sé que en los tiempos que corren no estamos para muchas bromas, pero intentar incluso reírse de la situación nos puede ayudar a hacerla más llevadera. Entre la desesperanza y la risa, me quedo con esta último, aunque sea irónica... 

Supongo que todos habréis leído cosas sobre los efectos beneficiosos de la risa. Desde hace tiempo, yo procuro que en mi cara haya una sonrisa el mayor tiempo posible. Y funciona, hace que los que te rodean se sientan mejor e interactúen de forma mucho más positiva contigo. Mirarse al espejo también se convierte en un gesto mucho más agradable cuando tu cara está sonriente, te ves mucho más guapo... Pero volviendo a lo que os decía, acabo de leer un artículo sobre los efectos beneficiosos de la risa que me ha encantado y tal vez os anime a practicarla más.

Según este artículo, publicado en una conocida revista femenina, a las 36 horas de vida los bebés comienzan a reírse. Unos meses después es capaz de reírse ¡hasta 300 veces al día! pero muchas veces la madurez agria el carácter... ¿No os llama la atención esa gente que se ríe de todo, empezando por uno mismo, que hasta consigue sacarte una carcajada hasta en los peores momentos? Pues seguramente son bastante más felices que el resto. 

Según el psicólogo que habla en el artículo, nuestra herencia genética marca el carácter en un 25%, así que tenemos un 75 % que puede modelarse con la educación y la capacidad de cada uno. Y sí, si queremos, podemos intentar ser más positivos, relativizar los problemas, verlos en perspectiva y no dramatizar. Una persona positiva tampoco se queja, cuida el lenguaje que emplea porque sabe que determina las emociones, se centra en focalizar lo que puede mejorar de su vida y no en lo que le falta. Acepta su forma de ser y la de los demás, no castiga ni culpabiliza a nadie. 

Lo mejor es que esa actitud se puede aprender, empezando por dejar de ser tan autoexigentes con nosotros mismos. Por ejemplo, si uno está parado, tiene que intentar evitar pensar que no vcale para nada o que la sociedad es un asco, ya que eso puede provocar una situación emocional aún peor que la que supone no trabajar. 

El psicólogo cita una famosa frase de Stephen Hawking: "quejarse es inútil y una pérdida de tiempo". Cada uno de nosotros elige si desea ejercer el papel de débil o fuerte en su vida. Respecto a la situación de crisis en la que vivimos, el experto recomienda aprender a vivir con menos objetos y comodidades innecesarias. Mientras tengamos comida, techo y gente que nos apoye, nada es comparable con la situación que vive la gente en el Tercer Mundo. 

Una de las claves en las que insiste el psicólogo frente a los problemas es no quejarse, por uno mismo y por los que tenemos al lado. Hay que seguir haciendo bromas y gozando de la vida, hay que amueblarse bien mentalmente para que las neuras de los demás no nos afecten. Según este experto hay que cultivar el cerebro, necesita higiene mental y ejercicio, por ejemplo, aprendiendo de las persona fuertes, leyendo libros de psicología,visitando a un terapeuta, manteniéndonos ocupados y poniendo en marcha nuestra imaginación.

Volviendo a la risa, todos deberíamos practicarla por muchas razones:refuerza las defensas, reduce el colesterol, mejora la circulación, disminuye el azúcar en sangre, consume calorías, combate el dolor, nos hace segregar endorfinas y mejorar el estado de ánimo, reduce el estrés, nos ayuda a relacionarnos mejor con los demás y nos rejuvenece. 

Espero que hoy os apetezca reíros un poco más...

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