El maní, un tesoro de beneficios para la salud
-Contiene ácido oleico que ayuda a bajar el colesterol malo o LDL y aumenta el colesterol bueno o HDL, además de ayudar a controlar trigliceridos y glucosa (azúcar) en la sangre.
-Presenta buenas cantidades de aminoácidos que son esenciales para el crecimiento y desarrollo.
-Los antioxidantes presentes en esta semilla, como el ácido p-cumarico, ayudan a reducir la incidencia de cáncer de estómago, y el resveratrol reduce los riesgos de derrame, ya que ayuda a cambiar los mecanismos de los vasos sanguíneos. El resveratrol también ayuda a prevenir otros tipos de cáncer, enfermedades del corazón , enfermedades degenerativas de los nervios, enfermedad de Alzheimer e infecciones virales y bacterianas.
-El maní también es buena fuente de vitamina E, que ayuda a mantener la membrana de las células en las mucosas y en la piel.
-También contiene varias vitaminas del complejo B, como la vitamina B6, además de riboflavina, niacina, tiamina y ácido pantotenico. La niacina contribuye a la salud del cerebro y el flujo de la sangre al mismo.
-Otros minerales presentes son cobre, manganeso, potasio, calcio, hierro, zinc y selenio. El fósforo, el magnesio y el calcio que contiene ayuda en la formación de huesos fuertes y sanos.
-También es una fuente alta de proteínas y fibras , y es digerido lentamente.
¿Cómo comerlo?
Comer el equivalente a lo que cabe en el puño de una mano (o 30 gramos al día), es la cantidad suficiente para obtener todos estos componentes saludables que ayudan al cuerpo tan maravillosamente. Los expertos recomiendan comerlo tostado u horneado sin sal y sin piel. Lo puedes consumir con ensaladas, o añadirlo al cereal del desayuno; es ideal, también, para preparar salsas o aderezos.
Ojo con las alergias
Muchas personas relacionan esta semilla con muchas alergias , por eso, si vas a consumirlo o vas a dárselo a tus hijos, es mejor que chequees con tu médico si tú o tus niños padecen algún tipo de alergia haciéndole alguna prueba al respecto. Si esto no es vigilado, las reacciones alérgicas pueden ser muy graves y producir vómitos, dolores en el estómago, inflamación de los labios, cierre de las vías respiratorias por la garganta, congestión en el pecho o la muerte misma. Así es que si decides incorporar el maní a tu dieta piensa en el consumo moderado del mismo y chequea que tú o tus familiares no sean alérgicos al mismo.