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miércoles, 28 de agosto de 2013

Cómo sentirse bien cuando todo va mal


A veces parece que todo va mal en tu vida, tus sueños no se cumplen, las cosas no salen como esperabas, surgen problemas inesperados, tu trabajo está muy lejos de ser el tipo de trabajo con el que soñabas cuando aún eras un estudiante, o tu vida amorosa parece provocarte más penas que alegrías.
Cuando las cosas van mal, es fácil sentirse abatido, frustrado, deprimido o resentido con el mundo, que parece empeñarse en someterte a una injusticia tras otra sin motivo alguno. Todas estas emociones negativas no hacen más que empeorar las cosas. Debido a tu malestar, tal vez seas poco amable con los demás, y ellos te pagan con la misma moneda; o bien no tienes ganas de salir, ni de ver gente, y te alejas de personas que podrían ayudarte a sentirte mejor o aportarte ideas, soluciones o nuevos puntos de vista.
De este modo, puedes acabar entrando en una espiral de negatividad que genera aún más negatividad, y es entonces cuando todo a tu alrededor acaba yendo verdaderamente mal.
Para romper este círculo, por tanto, es importante no dejarte atrapar por todas esas emociones negativa y tratar de mantener tus sentimientos positivos a flote, pues ellos serán tu tabla de salvación en los malos tiempos. Veamos cómo se hace esto.

1. Confía en ti y tu capacidad para cambiar y solucionar problemas. Cuando desconfías de tu propia capacidad para cambiar las cosas, no es raro que te sientas impotente, frustrado y abatido. A veces no encontramos las soluciones, no podemos cambiar algo o no sabemos qué hacer, pero eso no significa que no vayas a lograrlo tarde o temprano. No dejes de confiar en tu capacidad: piensa que lo que no puedas cambiar ahora, podrás cambiarlo más adelante.

2. Evoca sentimientos positivos. Piensa (y ten presente a menudo) en personas, situaciones, animales de compañía, etc., que generen en ti sentimientos positivos, como amor, gratitud, libertad, compasión, etc. Si piensas con frecuencia en ellos, estarás generando emociones positivas que te aportarán una ráfaga de bienestar instantáneo y te harán afrontar tu día a día con mejor ánimo. Si generas y expresas emociones positivas, atraerás más emociones positivas hacia ti, porque contribuirás a crearlas en los demás.

3. Acéptate a ti mismo y no te castigues ni culpes. Es fácil colmarnos de halagos a nosotros mismos cuando las cosas nos salen bien, pero a veces nos olvidamos de que también debemos ser tolerantes con nosotros mismos y tratarnos bien cuando las cosas nos salen mal. Hacer esto es mucho más difícil y, si es algo que todavía no has aprendido a hacer, aprovecha esta mala racha para hacerlo, pues es una de las lecciones más importantes que aprenderás en tu vida, y que no solo te beneficiará a ti sino también a cualquiera que esté cera de ti. Recuerda que si te maltratas a ti mismo, las emociones negativas que generas las reciben también los demás. Acepta que nadie es perfecto, ni siquiera tú, y que tienes derecho a equivocarte o a no saber hacer algo.
4. Ten cuidado con las exageraciones o catastrofismo. Cuando las cosas van mal, a veces tenemos tendencia a pensar que jamás cambiará. Si van mal las cosas en un área de tu vida, puedes tender a pensar qua va mal absolutamente todo. Si tienes un contratiempo, puedes verlo como si fuera una terrible catástrofe, y considerar absolutamente terrible algo que tan solo es desagradable. Por tanto, vigila esa tendencia a la exageración y al catastrofismo y trata de ser realista.

5. Sé optimista. Ser optimista no consiste en verlo todo rosa, negar los problemas o cerrar los ojos, no hacer nada y esperar que todo se solucione solo mientras te dedicas a divertirte. Ser optimista significa buscar el lado positivo de las cosas, ver lo bueno que hay en tu vida, a pesar de que también reconozcas lo malo, confiar en ti, tener esperanza, pensar que hay soluciones para todo y que si no las hay ahora, las habrá mañana.

6. Usa tu creatividad, tanto para buscar soluciones como para realizar alguna actividad creativa. Si no tienes dinero para conseguir algo que quieres, usa tu creatividad para hacerlo tú mismo. Si te sientes bloqueado en una situación sin salida, haz una tormenta de ideas y escribe todo lo que se te ocurra. Si te sientes mal o tienes exceso de estrés, haz algo creativo como un modo de expresar tu malestar y sentirme mejor, ya sea pintar, escribir, esculpir, etc.
7. Espera y ten paciencia. A menudo queremos que los problemas desaparezcan de inmediato, que las soluciones estén ahí enseguida y lograr todo lo que queremos en cuanto lo queremos. Por desgracia, en la vida real las cosas no funcionan así, y aprender a ser paciente es otra importante lección que debemos aprender si no queremos sentirnos frustrados en cuanto algo no salga como esperamos (lo cual puede ocurrir con frecuencia). La falta de paciencia es una de las principales recetas para la frustración y la amargura. Por tanto, aprende a ser paciente y a esperar, pues a veces las cosas llegan cuando tienen que llegar, ni antes ni después.
8. Mantén el sentido del humor. Saber mantener el sentido del humor cuando todo parece ir mal, significa que tienes la capacidad de distanciarte de lo que sucede, de tomar perspectiva y de ver las cosas desde fuera, lo cual, a su vez, significa que tendrás más probabilidades de ser realista, de pensar con calma, de solucionar los problemas y de tener paciencia. Es decir, detrás del sentido del humor se esconde una de las mejores fortalezas del ser humano. No dejes de usarla.

jueves, 19 de abril de 2012

Como obtener el culo perfecto?


Un culo perfecto. ¿Cómo conseguirlo?



Pues, levántate y anda... que dice Jesucristo a Lázaro en la Santa Biblia. Sí, así un remedio fácil y gratuito: andando, bajando y subiendo escaleras o practicando ejercicio de forma regular conseguirás colocar tus glúteos en su lugar adecuado y su nivel perfecto de turgencia, sin flaccidez, ni caídas de tono en picado. El entrenamiento físico es el mejor camino para lograr un culo firme y sin celulitis. No es de extrañar que el primer paso para ponerse en forma sea ponerse precisamente a dar un paso tras otro, haciendo camino al andar.


Hay ejercicios especiales para ponerte a punto los cuartos traseros. Hoy se ha presentado a la prensa un método de entrenamiento diseñado para las curvas femeninas: www.todoporunculo10.com. Si no te gusta hacer gimnasia, el baile es la solución más divertida para tonificarlo. Puedes observar las posaderas que lucen Beyoncé, Jennifer López o Shakira para ilustrarte con su ejemplo ejemplificante.



 
Después hay muchos complementos cosméticos y estéticos que pueden ayudar a redondear tus posaderas hasta el nivel deseado. Apúntate a las nuevas fórmulas anticelulíticas o reductoras que consiguen eliminar algunos centímetros de sobra por medio del automasaje diario.

La perfección o la excelencia estética del culo depende mucho de nuestra anatomía y del peso ideal de tu cuerpo. En muchos casos, habrá que hacer una revisión de hábitos alimenticios y si la celulitis es crónica, otra opción es la liposucción.

Otro remedio es recurrir a las fajas de compresión que pueden reducir contornos y elevar los glúteos con sólo ponértelas. Un viejo truco que ahora está de moda. Ya te hablé una vez aquí de la lenceria Spanx, pero hay más marcas, menos conocidas, pero más baratas.

¡¡¡ Ánimo y arriba ese culito sandunguero !!!!

¿A qué famosa colocarías en el top ranking del mejor culo? Y no vale, mirarlo en la revista Cuore. Pedimos tu más sincera opinión.

lunes, 12 de marzo de 2012

Cómo adelgazar mientras miras televisión



Primero le damos una buena noticia acerca de la televisión: según algunos estudios, esta actividad sedentaria no es menos saludable para nuestro cuerpo que otras igualmente sedentarias como leer revistas o navegar por Internet.

El mejor protector de nuestra salud es el movimiento; si usted mira televisión pero a su vez hace otras actividades al mismo tiempo, está utilizando más energía.

Por eso a continuación le proponemos tres ejercicios para que los realice mientras mira televisión.

Estos ejercicios los puede realizar -por ejemplo- durante las propagandas de su programa favorito, así cuando el show vuelve a comenzar usted relaja los músculos que trabajó.

Usted puede ver televisión y a su vez realizar estos ejercicios para no criar esos "rollitos" que todos odian pero les resulta inevitable.

Ejercicio 1: Para la parte superior del cuerpo

Precalentamiento: Realice algunos saltos antes del primer comercial.

· 1º comercial: flexiones. Cuando no pueda hacer más de las flexiones básicas, haga flexiones de rodillas y finalmente flexiones contra la pared.

· 2º comercial: hombros. Utilice pesas livianas, de esas que se rellenan con agua o arena. Haga todos los levantamientos laterales que usted pueda, antes de que empiece el programa nuevamente.

· 3º comercial: Alterne ejercicios de bíceps con las mismas pesas. Cuando no puede hacer más haga los movimientos para los tríceps.

Ejercicio 2: Para la parte inferior del cuerpo

· 1º comercial: Póngase derecho contra la pared, baje la mitad de su cuerpo hasta donde llegue, quédese así lo más que pueda, y luego lentamente vuelva a subir.

· 2º comercial: Camine alrededor de la casa. Cierre las cortinas, apague y encienda luces y siga caminando hasta que empiece el programa.

· 3º comercial: Levante peso con sus talones. Siéntese en la punta de una silla con los pies flotando en el aire y algo pesado arriba y haga flexiones con los tobillos.

Ejercicio 3: Abdominales y espalda

· 1º comercial: Estirarse

· 2º comercial: Estirarse oblicuamente y sobre los costados

· 3º comercial: estirarse hacia atrás para mejorar la postura de la espalda.      

jueves, 16 de febrero de 2012

Los científicos calculan el ejercicio mínimo que debes hacer para estar en forma


Mens sana in corpore… ¿in sepulto? El ejercicio y una dieta equilibrada nos ayudan a llevar una vida sana pero no siempre es sencillo saber dónde parar o hasta dónde seguir a la hora de practicar ejercicio físico para que nuestros sudores obtengan un resultado adecuado tanto como no excederse para evitar lesiones. Afortunadamente un grupo de científicos ha investigado ara averiguar cuál es la cantidad mínima de ejercicio que necesitamos hacer para estar en forma. Se acabó el sudor innecesario.
Al parecer tanta obsesión con estar en forma va a terminar con una buena noticia: necesitamos esforzarnos menos de lo que pensábamos. Al menos para no estar fondones, pero estamos hablando de lo mínimo, olvídate de afrontar un maratón o el Alpe d’Huez si te quedas en este nivel de esfuerzo.
Investigadores de la Universidad McMaster han desarrollado una versión de los esquemas básicos de las rutinas habituales de entrenamiento de los atletas de alto nivel. Estos se basan en intervalos cortos de intenso esfuerzo hasta llegar a la extenuación física alternando con periodos de descanso y recuperación. Hablaríamos por ejemplo de 90 segundos de carrera a máxima velocidad al 90% de la capacidad seguidos de 90 segundos de descanso. Diez repeticiones de esta rutina (una media hora en total) tan solo un par de días a la semana bastarían para que quien lo lleve a cabo pueda mantener una forma física adecuada. ¿Quién no tiene un par de raticos a la semana para sudar?
A pesar de que este entrenamiento nos pueda parece demasiado moderado las pruebas efectuadas durante varias semanas en dos grupos, uno de personas en baja forma y otro de personas con patologías cardiacas han demostrado que los resultados obtenidos no tienen nada que envidiar a otros entrenamientos físicos más exigentes basados en un tiempo de entrenamiento más extenso o un mayor número de días a la semana de practica deportiva.
Estos resultados positivos serian también extrapolables a la población sana o incluso a la que ya practica deporte pero la conclusión parece clara: con un poquito de ejercicio alternando picos de intensidad con descanso basta para no resoplar cuando subimos unas escaleras.

Gizmodo

viernes, 3 de febrero de 2012