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martes, 8 de enero de 2013

Vale la pena leer esto: Artículo lleno de sabiduría


10.000 equivocaciones. Aprendamos a fallar

Posted by Autor Invitado - December 21, 2012 - Autor Invitado, Liderazgo
 Artículo escrito por el autor invitado Oscar Valle. Puedes seguirle en @oscarmagvalle

En la mayoría de los países latino parlantes el fallo no suele ser perdonado ni comprendido. No concebimos el aprender de nuestros errores. Se piensa que las personas que más se equivocan son menos inteligentes; pero tal vez, sea al contrario.

Desde pequeños nos enseñan que todo tiene que ser correcto y que las cosas “bien echas, bien parecen”. También nos dicen que tenemos que “aprender de los errores” pero… no debemos cometerlos. ¿Creéis que nos sobreprotegen?

Thomas Edison, uno de los hombres que iluminó el mundo, dijo una curiosa frase: “Yo no he fallado, he descubierto 10.000 formas que no funciona” (refiriéndose a más de 10.000 experimentos fallidos para hacer una bombilla funcionar correctamente.)

Thomas Edison


En muchas ocasiones para avanzar en cualquier actividad tenemos que fallar, tenemos que equivocarnos y saber que así no se hacen las cosas, necesitamos crearnos nuestra propia biblioteca de experimentos que sabemos que no funcionan. Para crear esta biblioteca tenemos que fallar muchas veces. Fallar nos puede dar la respuesta correcta, en algunas ocasiones fallar puede ser la única forma de encontrar la respuesta correcta.

La mayoría de las personas que nunca fallan o parece que no se equivocan, han fallado tanto que ya saben que no hacer o eligen opciones tan poco arriesgadas que no consiguen abrirse puertas nuevas.

Si no fallas no avanzas.

Dominar el miedo a fallar es una de las mejores virtudes que puedes cosechar. No tener miedo a fallar no significa que hagas las cosas a lo loco sino que a la hora de la verdad, cuando tengas que hacer algo y después de valorar la mejor opción, te lances a hacerlo.

No te puedes quedar parado por el miedo. Hay que avanzar. Si fallas aprende de ello, pero sin miedo.

Si no fallamos no nos abrimos puertas nuevas ni podemos saber que no hacer, si no fallamos seguiremos en nuestra zona de confort de donde no podremos avanzar. Si quieres un cambio en cualquier aspecto de tu vida… falla, y sabrás una forma más de no hacer algo. Muévete sin miedo a fallar, seguro que fallar te dará alas para encontrar la forma correcta de hacer lo que necesitas.

Sobre el Autor, Oscar Valle: Diseñador web y multimedia. Emprendedor y especialista en creación de nuevas ideas. Puedes seguirle en @oscarmagvalle

Para más información, no dejes de leer el artículo 5 Aspectos que Transformarán tus Fracasos en Éxitos dándole click aquí.

viernes, 19 de octubre de 2012

Será cierto?? "El secreito del amor es nunca casarse"


Tienen 32 años de novios y no piensan casarse


El secreto del amor es nunca casarse. Esa es la receta que utiliza una pareja de Escocia que mantiene una relación que ya dura 32 años y sigue como el primer día.
Los protagonistas de esta historia son George Brown, de 58 años, y Glyns Johnstone, de 55, quienes se conocieron en 1977 y no piensan en llegar al altar.
“Nunca nos ha incomodado el fecho de no estar casados”, comento Glynis en una nota del sitio “SWNS” publicada por el portal publimetro.cl
En alguna ocasión hemos pensado en casarmos, pero honestamente la cosa más importante siempre es estar con vida. Hemos estado más tiempo juntos que muchos casados y eso debe ser porque nunca lo hicimos”, dijo la mujer que trabaja como funcionaria pública.
Sin embargo, Glynis admitió que cuando niña tenía un sueño diferente: “Cuando yo era pequeña soñaba con casarme, pero algunas cosas no suceden en la vida.
Vía: ensegundos.net

sábado, 16 de junio de 2012

Experiencia de la víctima de un asalto



Víctima de un asalto en mi propia casa; por un momento sentí el frío de la muerte 

Escrito por: WENDY CARRASCO MARTÍNEZ (w.carrasco@hoy.com.do.)

El pasado martes, a las 5:00 de la mañana, un desconocido rompió y levantó una de las barras de hierro de la parte frontal de mi residencia, sobrepasando los límites de violación a los derechos de la privacidad, la seguridad y hasta el derecho a la vida.

"El sin alma", como puedo definirlo, no solo se percató de que mi esposo, quien en muchas ocasiones tiene que realizar servicios de noche en un hospital, no estuviera en la casa, sino que luego de penetrar hasta ese punto, violó también otra franja: las ventanas de cristal. Nada lo detuvo hasta llegar justamente a la habitación donde duermo y debo descansar del afanoso día a día.

Mientras esto sucedía, yo dormía junto a mi pequeño Weslly, de 4 años, como ya es una costumbre cuando mi compañero no está.

Ahora imagino al ladrón, caminando por todos los espacios de la casa, buscando en cada lugar donde nada le pertenece. Violando con esa acción, la privacidad de mi familia, de mis recuerdos y de mi vida. Quebrantando el área donde se supone que era el único espacio reservado y confidencial en el cual puedo sentir un poco de paz y seguridad.

¡Gran sorpresa! A pesar de que tengo un sueño profundo, escuché un ruido muy cerca y la luz de mi habitación me despertó y vaya que sorpresa, al despertar un hombre, un total desconocido, estaba dentro de mí habitación, y que ya llevaba consigo objetos de gran valor personal para mí, así como de compromisos de trabajo y dinero.

¡Ahhh! Un grito de horror fue mi primera reacción ante tan inesperada presencia. Me levanté de la cama y casi frente a él, mirando a mi niño que dormía, ignorando lo que sucedía, le pedí con mucha autoridad al vándalo ¡Por favor, vete! ¡Vete, por favor!

El malvado, que ya había tomado todo lo que a él le interesaba, incluyendo dos celulares inteligentes y mi monedero conteniendo documentos personales de mis hijos y todos los míos, me amenazó con un arma para que me callara, la cual no pude identificar por los nervios.

Con el típico desespero y característica del que está robando y haciendo lo indebido, el despreciable, gracias a Dios, salió fuera de la habitación, y yo como quien está hipnotizado, le acompañé hasta la puerta y presencié el momento cuando éste se lanzó por la brecha que el mismo abrió para entrar.

¡Ahora puedes gritar! -Me dije a mi misma- mientras veía que él se alejaba corriendo.

Ustedes se preguntarán el por qué no describo al maldito ladrón, al violador, al criminal. Es porque ahora mismo, lo menos que quiero es recordar, quiero vivir y disfrutar al máximo de la compañía de mis seres queridos.

Quiero ser mejor compañera de trabajo, mejor hija, hermana y esposa, porque pasamos por esta vida y no sabemos cuándo nos vamos, ni quién podría en un segundo tronchar nuestro futuro.

Al escribir este relato que hago a manera de desahogo, he pensado tanto en la inseguridad en que vivimos actualmente en nuestro país, en las personas que como yo, se levantan todos los días a cumplir con una jornada de trabajo para obtener el sustento de los suyos y el propio, de una manera digna, sin sospechar que en cualquier momento podemos ser víctima de la delincuencia y la criminalidad que arropa lamentablemente esta hermosa nación.

Sólo puedo decir una vez más ¡Gracias Dios, gracias por la vida y por mi pequeño!

miércoles, 21 de marzo de 2012

Cosas que debes saber antes de mudarte con tu pareja



¿Estás por mudarte con tu pareja? Aquí algunos consejos


Consejos para mudarte a vivir con tu pareja 

El número de matrimonios va a la baja, pero el número de parejas que deciden vivir junta está a la alza. No importa cómo lo hagas, mudarte con alguien nunca será sencillo.

Adam Wieherdt, autor del libro 'A Guy's Secret Guide to Relationships', le habla a los hombres sobre cómo este proceso puede hacerse más llevadero, pero muchos de sus consejos son aplicables para ambos sexos. Así que, chicas, tomen nota de lo que él nos comparte de propia voz.

Durante 12 años he prestado atención a cierto paso que dan las parejas sobre el que hay un gran estigma. Decidir que es tiempo de que tú y tu pareja vivan juntos es un gran salto. En la mayoría de los casos las personas se emocionan por ello, y como han pasado tanto tiempo juntos sienten que vivir en pareja será como caminar en las nubes, pero en mi experiencia, esto está completamente alejado de la realidad.

Lo que mucha gente no toma en consideración es cuánto puede afectar su propio mundo una fusión. Siendo solteros durante la primera parte de nuestras vidas, tenemos la oportunidad de explorar cosas como el estilo personal. Se necesita una buena cantidad de tiempo desarrollar estas cosas, y como la mayoría de nosotros experimentamos cuando pasamos de la adolescencia a la adultez, nuestros gustos pueden cambiar de un momento a otro.

Mudarse juntos es un poco como nuestro propio Big Bang –dos universos con sus propias reglas, haciendo colisión, y algunas veces, las consecuencias son más de lo que se espera. He sido testigo de peleas en las que parecía que alguien había sido engañado por el otro, pero en las que lo que realmente se discutía era sobre dónde debía ir una taza de café.

Lo que podría hacer sentido para ti no siempre hará sentido para tu pareja. La mayoría de las peleas que la gente tiene son unas que nunca debieron haberse dado y que terminarán provocando más estrés en la relación. Te daré algunas ideas que puedes implementar en tu relación en caso de emergencia.

Primero que otra cosa, sugiero que sin importar si eres hombre o mujer, te tomes el tiempo de observar el estilo personal de tu pareja. Cuando te quedes a dormir, mira cómo está arreglada cada habitación y nota si tu pareja es obsesiva del orden. ¿Qué clase de colores-estilos suele usar? ¿Son compatibles con tu estilo?

Muy a menudo, notarás que hay cosas que parecen "fuera de lo normal" para ti. Esto no significa que algo no funcionará si te mudas, sino que es tiempo de pensar en cómo se llevará a cabo la fusión. No te desanimes si el prestar atención a todos estos detalles parece abrumador.

Muchas personas se asustan cuando se dan cuenta de que el mundo en el que estaban cómodos nunca volverá a ser el mismo. A esto se le llama "cambio" y así es como se siente. El truco está en enamorarse de ese sentimiento ¡o te volverás loco!

Lo más importante de cualquier relación (amistosa, romántica o de negocios) es mantener la comunicación y aprender a comprometerse. Incluso si durante el curso de la relación, tú y tu pareja han visto cómo vive y piensa el otro y sienten que están a gusto con ello, no será lo mismo cuando se muden juntos.

Lo primero y lo más importante que se debe hacer antes de mudarse es definir los límites de esta fusión. Créeme cuando digo que nunca debes ASUMIR que sabes cuáles son los límites de la otra persona, ya que esta es una de las causas principales de las peleas constantes que se dan en las relaciones. Los límites no están hechos para decirle al otro cómo deben hacerse las cosas. Existen para saber los límites de tu pareja y para que sepas cuándo estás cruzando la línea y lo las consecuencias que eso puede traer. Esto es algo en lo que debes tomarte tiempo y es es importante que ambos estén de acuerdo con lo que se decida.

Otra buena idea antes de desempacar cualquier caja es hacer un recorrido por el que será tu nuevo lugar. Este es el tiempo perfecto para discutir sobre cómo visualiza cada uno cada habitación; aquí es donde el compromiso puede salvar el día. Para hacer la fusión más fácil para ambos, ¡mantén la mente abierta!

Recuerda que la imagen en tu mente es exclusivamente tuya y aunque haga sentido para ti, podría no ser lo mismo para tu pareja. Escúchala y ve en qué puedes ceder. En caso de que no puedas llegar a un compromiso, deja el tema para después y pasa a la siguiente habitación. Si esto te cuesta trabajo en cualquier habitación, entonces ninguno de ustedes está teniendo la mente abierta. 
 
Establecer un ambiente puede ser muy útil si las cosas se ponen tensas. En cualquier situación difícil, lo que yo prefiero hacer es divertirme. Pueden intentar poner música y jugar con el proceso. No hay ninguna regla que diga que las cosas deben resolverse de inmediato. Claro que se obtiene paz mental cuando las cosas quedan en un lugar, pero los beneficios de tener un hogar que ha sido decorado por ambos habla mucho de la personalidad de una pareja.

¿Qué cosas deben evitarse cuando dos personas se muden juntas? Sé que existen montones de personalidades distintas, algunas sumisas y otras más dominantes. Que una persona dominante diga, "Así es como quiero que sea mi casa, así que puedes tener tu propio cuarto para decorar, pero yo decoraré el resto...", no es una señal de una relación justa.

Tu hogar es tu santuario; es el lugar en el que puedes resguardarte del caos del mundo. Es sumamente importante que esto sea así para ambos. Algunas veces compartir el control puede ser un lección de humildad y si verdaderamente amas a la persona con la que estás, amalgamarla apropiadamente en tu mundo puede ser una experiencia muy gratificante.

No reacciones de manera indiferente al hecho de mudarte, porque realmente es algo importante. Las relaciones amorosas son un compromiso serio y te debes a ti mismo entregar lo máximo a cada experiencia si quieres obtener lo mejor de ella. Con suerte, estos consejos te ayudarán a no caer en las misma trampas que la mayoría de la gente.

El último consejo, que ya mencioné pero que merece repetirse, ¡es que debes divertirte! Si no te estás divirtiendo en tu relación, ¿entonces qué demonios estás haciendo? Tu pareja debe ser tu mejor amigo y debe ser una persona con quien te diviertas. No hay límites cuando se trata de la imaginación, así que úsala y crea tu propia historia.

jueves, 2 de febrero de 2012

El día de la graduación


El día de graduación de la universidad es el día más esperado desde que comenzamos nuestra travesía de hacernos de una carrera universitaria.
Por ende este debería ser uno de los días más felices de nuestra vida y hacemos todo lo posible para que sea uno experiencia más que agradable y por demás placentera aunque en muy pocas ocasiones este logro es conseguido.
Desde el día anterior nos estamos arreglando el pelo, nuestra barba, eligiendo la ropa adecuada, invitando a nuestros amigos y familiares etc, etc, etc.
Cuando llega el gran momento pasamos dos horas y más en el proceso de organización debajo de un sol abrazador y un calor sofocante. Si sobrevivimos a esto nos metemos en un lugar que siempre resulta demasiado pequeño para la cantidad de personas que se dan cita por lo que un gran número de los asistentes se queda de pie mientras otros siquiera pueden entrar de manera que se tiene que quedar afuera únicamente escuchando.
Después de la presentación de los integrantes de la mesa administrativa y dos horas de sus aburridos discursos los cuales tenemos que aguantar apiñados como sardinas dentro de un local sin ventilación y con esa humedad acalorando hasta nuestros huesos comienza la entra de títulos mientras la lluvia hace estragos con los que tuvimos que quedarnos fuera del local que también tuvimos que lidiar con tantos vendedores ambulantes y los acosos constantes de los fotógrafos.
Cuando finalmente termina la entrega de títulos los felices y sofocados graduandos se reúnen con familiares amigos para irse a comer y a celebrar no sin antes ensuciarnos los zapatos, pantalones, vestidos y demás con los charcos y el lodo que se hizo en el centro olímpico después de la lluvia.
Así lo que debería ser una experiencia maravillosa se convierte en el peor de los días. Pero al menos hemos logrado algo grande en nuestra vida y créanme que es algo que no es fácil.
Felicidades a todos los que han podido graduarse de la universidad, somos de verdad asombrosos.

Experiencia de una mujer que sobrevivió a un cáncer de mama avanzado


Cuando descubrió que tenia cáncer, su mundo se vino abajo. Pero, a pesar de haber tenido cuatro recaídas, Jane se negó a tirar la toalla. Escribió un libro sobre la experimentación que ella hizo sobre sí misma: “Your Life in your Hands” (Tu vida en tus manos). Ideó una dieta revolucionaria y un estilo de vida, que ella cree le ha salvado la vida, que puede ayudar a otras mujeres a no caer presas de la enfermedad.
La Profesora Jane Plant es una esposa, una madre y una reconocida y respetada científica por su trabajo en geoquímica.
Cuando en 1987, a la edad de 42 años, descubrió que tenia cáncer, su mundo se vino abajo. Pero, a pesar de haber tenido cuatro recaídas, Jane se negó a tirar la toalla. Escribió un libro sobre la experimentación que ella hizo sobre sí misma.: “Your Life in your Hands” (Tu vida en tus manos), edición Virgin, UK. Ideó una dieta revolucionaria y un estilo de vida, que ella cree le ha salvado la vida, que puede ayudar a otras mujeres a no caer presas de la enfermedad.
Su teoría sigue siendo polémica – pero cada mujer debería leerla y decidir por sí misma – He aquí su experiencia:
“Sufrí la amputación de una mama y me sometieron a radioterapia. Y ahora estaba recibiendo una quimioterapia dolorosa. Me vieron las especialistas más eminentes del país. Pero en mi fuero interno, estaba segura que me estaba enfrentando a la muerte.
Tenía un marido maravilloso, una casa preciosa, y dos hijos jovencitos para cuidar. Afortunadamente esto me llevó a descubrir hechos, algunos que sólo unos cuantos científicos conocían en aquella época.
Cualquiera que haya estado en contacto con el cáncer de mama, sabrá que hay ciertos factores de riesgo:
• el aumento de la edad
• una temprana menarca (1ª regla antes de la edad habitual)
• una menopausia tardía
• un historial familiar de cáncer de mama
Todos estos factores están fuera de nuestro control. Pero hay muchos factores de riesgo que podemos controlar fácilmente. Estos riesgos controlables se traducen en simples cambios que todos podemos hacer en el día a día de nuestras vidas, para ayudar a prevenir o a tratar el cáncer de mama.
¡Mi mensaje es que incluso el cáncer de mama avanzado se puede VENCER porque YO LO HE CONSEGUIDO!
La primera pista para comprender lo que estaba causando mi cáncer de mama, vino de mi marido Peter, que también era un científico, cuando volvió de China y me empezaron a dar quimioterapia.
Me trajo postales y cartas, Como también unos asombrosos supositorios herbales, que mis amigos y colegas Chinos me enviaban. Me enviaron los supositorios como tratamiento para el cáncer. A pesar de la terrible situación, los dos nos echamos a reír mucho, y recuerdo haber dicho que si esto era el tratamiento del cáncer de mama en China, entonces no había que extrañarse que las mujeres chinas evitaran contraer la enfermedad!
Esas palabras hicieron eco en mi mente: ¿POR QUÉ LAS CHINAS NO CONTRAÍAN CÁNCER DE MAMA?
La enfermedad era virtualmente inexistente en toda China. Sólo una de 10. 000 mujeres moría de cáncer de mama, comparado con esa terrible cifra de una de 12 en el Reino Unido y aún peor, la medía de una de 10 mujeres en la mayoría de los países occidentales, había una diferencia sustancial.
La cuestión no es que China sea un país más rural y con menor polución urbana. En Hong-Kong, que es altamente urbano, la tasa sube a 34 mujeres de 10. 000, pero sigue siendo mucho menor que en Occidente.
Las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, tienen tasas similares a las de la de China, y hay que recodar que estas dos ciudades fueron atacadas en 1945 con armas nucleares, así que además de los cánceres relacionados con la polución, uno se esperaba encontrar casos relacionados con la radiación. Pues no, la conclusión que se puede sacar de estas estadísticas impacta. Si una mujer occidental tuviera que ir a vivir a la industrializada e irradiada Hiroshima, reduciría a la mitad su riesgo de contraer cáncer de mama.
Obviamente esto es absurdo: Me parecía obvio que algún factor del estilo de vida no relacionado ni con la polución, ni con la industrialización o medio ambiente, estaba incrementando seriamente las probabilidades de contraer cáncer de mama.
Entonces descubrí lo que causaba la gran diferencia de las distintas tasas del cáncer de mama entre países orientales y occidentales. NO ES UNA CAUSA GENETICA. La investigación científica mostró que cuando chinas o japonesas se trasladan a Occidente, en una o dos generaciones, su tasa de contraer cáncer de mama, se acerca a las tasas de la comunidad que les acoge.
Lo mismo ocurre cuando Orientales adoptan un estilo de vida completamente occidental en Hong-Kong. Para los chinos toda la comida occidental, incluyendo todo desde el helado, el chocolate hasta los espaguetis y queso, es “Comida de Hong-Kong” porque allí en la antigua colonia británica se podía encontrar todos esos alimentos, que escaseaban en la antigua China continental.
Por lo tanto me parecía lógico que lo que fuera que estaba causando mi cáncer de mama, y su gran incidencia en este país (Gran Bretaña) en general, tenía que ver con seguridad con el estilo de vida occidental.
Aquí hay un punto importante para los hombres también. He observado en mi investigación que mucho de los datos relacionados con el cáncer de próstata conducen a similares conclusiones.
Según los datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) el numero de hombres contrayente de cáncer de próstata en la China rural es insignificante, pues el 0.5 de hombres de 10. 000. Cuando en Inglaterra, Escocia y Gales, sin embargo, esta cifra es 70 veces más elevada.
Como el cáncer de mama, es una enfermedad de la clase media, que ataca a los más ricos y a las clases socio-económicas más altas, aquellos que se pueden permitir comer alimentos ricos en calorías y en diversas sustancias.
Recuerdo haber dicho a mi marido: “Venga, Peter, acabas de volver de China ¿En que diferencia el estilo de vida de China con relación al nuestro? ¿Por qué no contraen cáncer de mama?
Decidimos utilizar nuestro saber científico y utilizarlo con lógica. Estudiamos los datos científicos con relación a las grasas de la dieta. Investigadores habiendo descubierto, en los años 1980 que sólo un promedio del 14% de las calorías de la dieta de los chinos eran de grasa, comparado al 36% en la dieta occidental. Pero la dieta que yo había seguido durante años antes de tener el cáncer de mama era baja en grasa y alta en fibra.
Además, como científica, sabia que el comer grasa, en adultos, no ha sido probado que aumente el riesgo de tener cáncer de mama, en la mayoría de las investigaciones que siguieron a grandes grupos de mujeres durante una docena de años. Entonces un día algo especial ocurrió. Peter y yo hemos trabajado tanto tiempo juntos a lo largo de los años que no estoy segura quién de los dos dijo primero:¡Los chinos no comen productos lácteos!. . . “
Es difícil de explicar a una persona no-científica la repentina reacción mental y emocional que sientes cuando tienes la impresión de haber descubierto algo importante. Es como si tuvieses un montón de piezas de un rompecabezas en tu mente y que de repente en unos segundos, todos caen en su sitio y todo el cuadro está claro.
De repente recordé cuantos chinos eran físicamente incapaces de tolerar la leche. Como los chinos con quién había trabajado decían siempre que la leche era sólo para bebés, y como uno de mis buenos amigos siempre, con mucha educación, se negaba a comer queso en las cenas a las cuales estaba invitado.
No conocía ningún chino que llevando una vida tradicional china utilizara vaca ni productos lácteos para alimentar a sus bebés. La tradición era de utilizar una ama nodriza, pero jamás productos lácteos.
Culturalmente, los chinos encuentran nuestra preocupación occidental por la leche, muy extraña. Recuerdo haberme ocupado de una gran delegación china de científicos poco después del final de la Revolución Cultural en los años 1980.
El Foreign Office (Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido) nos aconsejó encargar un pudding que tuviera mucho helado. Después de haberse informado en que consistía, todos los chinos, incluido el intérprete, con muy buenos modales, pero muy firmemente, rehusaron tomarlo, y no hubo manera de convencerlos de lo contrario. En aquel entonces nos alegramos todos pues pudimos tomar doble ración!
Descubrí que la leche es una de las causas de las alergias alimenticias. Más de 70% de la población mundial es incapaz de digerir el azúcar de la leche: la lactosa lo cual ha llevado a los nutricionistas a pensar que esto es la condición normal de los adultos, y no una deficiencia. Quizás la naturaleza está intentando decirnos que estamos comiendo un alimento equivocado.
Antes de tener cáncer de mama la primera vez, había comido muchos productos lácteos, como leche desnatada, queso y yogur bajos en grasa. Los había utilizado como mi principal fuente de proteínas. También comía carne picada, barata, magra de vaca, y ahora me doy cuenta que seria una vaca lechera.
Para soportar la quimioterapia que recibí por mi quinto cáncer, había estado comiendo yogur orgánico para ayudar a mi sistema digestivo a recuperarse y repoblar mi tubo digestivo con “buenas” bacterias.
Recientemente descubrí que allá por los años 1989 el yogur fue implicado en el cáncer de ovario. El Dr. Daniel Cramer de la Universidad de Harvard (USA) estudió a centenares de mujeres con cáncer de ovarios y les hizo detallar lo que comían. ¡Ojalá hubiese sabido de sus descubrimientos antes!
Siguiendo lo que yo y Peter habíamos descubierto con relación a la dieta china, yo decidí suprimir no sólo el yogur sino todos los productos lácteos inmediatamente. El queso, la mantequilla, la leche y todo aquello que llevaba productos lácteos los tire a la basura. Es increíble cuantos productos, incluyendo sopas, galletas, pasteles comerciales contienen productos lácteos. Incluso algunas margarinas supuestamente de soja, girasol, o de aceite de oliva, para untar, llevan productos lácteos. Entonces empecé a leer con atención todas las etiquetas y la letra pequeña.
Llegados a este punto, estaba observando el progreso de mi quinto tumor canceroso con un compás anotando los resultados. A pesar del aliento y animo que me daban mis médicos y enfermeras, mis propias observaciones me decían la amarga verdad.
Mis primeras sesiones de quimioterapia no tuvieron ningún efecto. El tumor seguía del mismo tamaño. Entonces suprimí los productos lácteos. En sólo días el tumor empezó a encogerse Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana después de haber suprimido los productos lácteos, el tumor de mi cuello empezó a picarme. Luego empezó a ablandarse y a reducirse de tamaño. El tumor se hacia cada ve más pequeño.
Un sábado por la tarde, unas 6 semanas después de haber suprimido los productos lácteos de mi dieta, empecé a hacer una hora de meditación y luego palpé lo que quedaba del tumor. Ya no quedaba nada.
Sí, estaba muy acostumbrada a detectar los tumores cancerosos. Había descubierto mis 5 tumores yo misma. Le pedí a mi marido que palpara mi cuello. El tampoco encontró ningún tumor.
El jueves siguiente tenía hora con mi oncólogo en Charing Cross Hospital de Londres. Me examinó a fondo, sobre todo mi cuello donde estaba el bulto. Se maravilló:”¡No lo encuentro!”, dijo. Ningún médico, por lo visto, se esperaba que nadie con mi tipo de cáncer al nivel que estaba (ya había invadido el sistema linfático) que sobreviviera!
Mi especialista estaba tan feliz como yo. Cuando al principio discutí mis ideas con él, estaba comprensiblemente escéptico. Pero ahora utiliza mapas de China mostrando la mortandad por cáncer en China, en sus conferencias y recomienda una dieta sin productos lácteos a sus pacientes!
Ahora pienso que la relación entre los productos lácteos y el cáncer de mama, es similar a la relación entre el fumar y el cáncer de pulmón. Creo que identificando la relación entre el cáncer de mama y los productos lácteos y siguiendo una dieta especifica para mantener la salud de mi mama y de mi sistema hormonal, me curó.
Fue difícil para mi, como lo podría ser para vosotras, el aceptar que una sustancia tan “natural” como la leche, pueda tener implicaciones tan tremendas para la salud. Revelaré los secretos de mi plan de acción revolucionario.
Extracto del libro “Your life in your hands” de la Prof. Jane Plant. Editado por Virgin (UK)
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La convicción de Jane Plant de que los productos lácteos pueden causar cáncer viene del complejo químico de la leche. Toda la leche de mama humana o de mamíferos, es un medio de transporte de cientos de componentes químicos. Es una poderosa solución bioquímica, especialmente para proveer las necesidades individuales del joven mamífero de la misma especie. Jane dice: “No es que la leche de vaca sea un alimento malo. Es un gran alimento, pero para terneros. No está destinado por la naturaleza para ser consumido por ninguna otra especie que no sea un ternero. Nutricionalmente es distinto de la leche materna humana y contiene tres veces más de proteína y mucho más calcio”.
La leche materna como la leche de vaca, contiene productos químicos destinados a jugar un papel importante en el desarrollo del bebé. Uno de estos productos -insulina factor de crecimiento: IGF-1- hace que las células se dividan y se reproduzcan.
IGF-1 es biológicamente activo en humanos, sobre todo en la pubertad, cuando el crecimiento es rápido. En chicas jóvenes, estimula el tejido de la mama para que crezca y mientras sus niveles son altos durante el embarazo, las hormonas prolactinas y estrógenos son también activas, ensanchando los tejidos de la mama y aumentando los conductos de la leche preparándola para amamantar.
Aunque la concentración y secreción de estas hormonas en la sangre son bajas, ejercen un efecto poderoso sobre el cuerpo. Todas estas hormonas están presentes en la leche de vaca. La composición del IGF-1 es idéntica ya sea en la leche humana o en la leche de vaca, pero sus niveles son naturalmente más altos en la leche de vaca. También se encuentran en la carne de vaca.
Altos niveles de IGF-1 en humanos son considerados un factor de riesgo para el cáncer de mama y la próstata. . Un estudio de 1998 de mujeres pre-menopáusicas, revela que aquellas que tienen los niveles más altos de IGF-1 en sangre, corrían casi tres veces más riesgo para desarrollar un cáncer de mama, comparadas con las mujeres con niveles bajos. Entre mujeres por debajo de los 50, el riesgo se multiplica por dos.
Otros estudios demuestran que altos niveles de IGF-1 en sangre en los hombres son un indicador importante de cáncer de próstata. Es interesante saber que, recientes medidas para mejorar la producción de leche ha aumentado los niveles del IGF-1 en las vacas. El IGF-1 en la leche y en la carne ¿podría causar su reforzamiento en humanos, sobre todo a lo largo de una vida, llevando a una división celular inapropiada?. . . Aunque producimos nuestro IGF-1, ¿podría ser que las cantidades en demasía que ingerimos de los productos lácteos producirían cáncer?
Jane Plant ya sabía que el medicamento tamoxifeno, de alto perfil, utilizado en el tratamiento del cáncer de mama, está pensado para reducir los niveles de IGF-1 que circula en sangre.
El IGF-1 no es destruido por la pasteurización, pero críticos argumentan que es destruido por la digestión, volviéndolo inofensivo. Jane piensa que la proteína principal de la leche, la caseína, evita que esto ocurra y que la homogenización, que evita que la leche se separe en leche y crema, podría aumentar aún más el riesgo de hormonas que provocan el cáncer así como otros productos químicos que alcanzarían la circulación sanguínea.
Ella también piensa que otros productos químicos de la leche de vaca pueden ser responsables de enviar señales equivocadas a los tejidos adultos.
¿Podría la prolactina liberada estimular la producción de leche en vacas, tener un efecto similar en tejidos de mama humana, provocando la misma respuesta y causando que las células se volvieran confusas, estresadas y empezar cometiendo errores, replicando su propio DNA? Estudios han confirmado que la prolactina favorece el crecimiento de las células de cáncer de próstata en cultivo.
Otra hormona, el estrógeno, Considerada uno de los principales factores de riesgo para el cáncer de mama, está presente en la leche en pequeñas cantidades. Pero aún niveles bajos de hormonas son conocidos por causar serios daños biológicos. Cantidades microscópicas de estrógenos en nuestros ríos, son suficientemente poderosas como para causar la feminización de muchos machos de diferentes especies de peces. Mientras los estrógenos en la leche no plantean un problema directo en los tejidos, pueden estimular la expresión del IGF-1 de donde resulta el crecimiento de un tumor a largo plazo.
Jane que ha encontrado cada vez más apoyo a sus teorías de parte de los especialistas, dice que ella no ataca a las teorías más ortodoxas. Ella intenta que su dieta sea un complemento de las mejores terapias que se puedan encontrar en la medicina convencional, y no una sustitución.
Puro, pero mortal. ¿es que la leche es potencialmente letal?
Dieta libre de productos lácteos y cáncer de mama/colon
¿Es que alguien tiene opiniones o experiencias con relación a los planteamientos de la Prof. Plant? La científica británica, Jane Plant, que cree que una dieta sin productos lácteos le ayudó a recuperarse de su cáncer de mama, habló con Katie Donovan.
Tentada por un pastelito de crema, te disuades de ello pensando lo malo que es el atascamiento de las arterias por la grasa. Optas por yogures desnatados y leche desnatada en tu té, felicitándote de tu sensato auto-control. Según un nuevo libro original, que habla del cáncer de mama (que mata 600 mujeres en Irlanda anualmente), los productos lácteos, que sean enteros o desnatados, deberían ser suprimidos de un día para otro del menú de todo el mundo. (Son también responsables del cáncer de próstata, así que de verdad quiero decir todo el mundo).
La Prof. Jane Plant, PhD, CBE, autora del libro “Your life in your hands” (Tu vida en tus manos), fue diagnosticada de cáncer de mama hace 13 años. Tenia 42 años y era una bioquímica con éxito (es ahora Jefe científico del British Geological Survey) y pensaba que llevaba una vida sana. No tenía un historial familiar de cáncer de mama. Descubrió que “sólo 5 a 10% de los cánceres de mama son resultados de genes heredados, y la enfermedad no siempre se manifiesta, aún en aquellas que llevan el gen mutado. “
Mareada por la jerga médica y helada de pánico, se apoyó en su entrenamiento científico para intentar entender como había desarrollado la enfermedad, y de cómo se podía curar.
Se puso a la dieta Bristol. Le hicieron una mastectomía (supresión quirúrgica de la mama), la irradiaron los ovarios ( para provocar la menopausia y suprimir los estrógenos). Hizo muchas preguntas y mucha investigación. Pero no llegaba a nada.
Una noche, con su marido científico, se pusieron a darle vueltas al porqué de que en Occidente 1 de cada 10 mujeres contrae cáncer de mama (1 de cada 14 en Irlanda), mientras en China sólo 1 de cada 10.000 lo cogía. Y de repente la pareja tuvo la respuesta: “¡En China no comen productos lácteos! . . . ¡¡EUREKA!!”
Plant eliminó todos los productos lácteos (incluido los de cabra y oveja) de su dieta. Seis semanas después, su tumor había desaparecido. Cuando me encuentro con ella veo que es una mujer con aspecto joven a sus 55 años, bebiendo un té de menta y un sándwich de atún (sin mantequilla ni mayonesa). Se mantiene con su dieta sin productos lácteos y sigue sin cáncer.
Suprimiendo los productos lácteos de su dieta fue sólo parte de un plan sano que se había trazado durante su cáncer. También tomaba suplementos de ácido fólico y de zinc. Bebía agua filtrada y jamás consumía nada que estuviera envuelto, empaquetado en plástico (pthalates, producto químico nocivo, sale del plástico y penetra en los alimentos).
A pesar de todos sus esfuerzos fue únicamente cuando suprimió los productos lácteos que el cáncer desapareció. 63 mujeres que tenían cáncer de mama y que fueron a ella para pedirle consejo, también curaron después de dejar de comer productos lácteos.
Entonces se preguntó: ¿pueden los productos lácteos, tan queridos de los británicos como de los irlandeses, sin hablar de los americanos cuyas dietas son del 40% en productos lácteos, tener un efecto tan letal? “La leche está prevista como el alimento perfecto para los animales recién nacidos. Ellos no pueden comer alimentos corrientes, dependen de la leche para desarrollarse y mantener la diferenciación celular funcionando. Pero la leche contiene productos químicos como el factor de crecimiento IGF-1, que los niños tienen de modo natural cuando son adolescentes, para ayudarles a desarrollar sus mamas. Este producto químico destinado a estimular el crecimiento de las células puede enviar la señal errónea al tejido de la mama adulta.
Ella cita estudios hechos en EE. UU. y Canadá en 1998 que encontraron que las mayores pre-menopáusicas, con el nivel de concentración más alto en sangre de IGF-1, tenían mucho más riesgo de desarrollar un cáncer de mama (estudios similares han encontrado una relación entre la IGF-1 y el cáncer de próstata). La medicación, tamoxifeno, recetado a las mujeres con cáncer de mama funciona, se piensa, reduciendo los niveles de la IGF-1 en sangre.
“Más del 70% de la población mundial es incapaz de digerir el azúcar de la leche: la lactosa”, decía ella. “La intolerancia a la lactosa podría ser el sistema que tiene la naturaleza de avisarnos con tiempo que estamos comiendo un alimento equivocado. “La homogenización por lo visto sólo consigue que los productos químicos que favorecen el cáncer, lleguen antes a la circulación sanguínea”.
Plant ha hecho sus deberes. “Estudios epidemiológicos han indicado una correlación positiva entre el consumo de productos lácteos y la aparición del cáncer de mama en áreas urbanas”. Cita más datos de investigación para sugerir que los “estrógenos libres” encontrados en la leche de vaca entera, pasteurizada y comercializada, así como en la leche desnatada, pueden estimular la expresión de la IGF-1 y resultan indirectamente en un tumor a largo plazo!”.
Hace una lista de dioxinas y otros productos químicos de medio ambiente que dañan, algunos de ellos cancerígenos, que a menudo son liposolubles y terminan “particularmente concentradas” en la leche.
En cuanto al argumento que necesitamos productos lácteos porque contienen calcio, Plant cita lo que la OMS ha encontrado en sus investigaciones, a saber que países que tienen una toma baja de calcio no tienen un aumento de osteoporosis. “Estudios científicos con relación a la absorción del calcio demuestran que sólo un 18 a 36% del calcio de la leche se aprovechada por el cuerpo”.
Ahora que estamos convencidos ¿qué debemos de comer en lugar de los productos lácteos? Plant recomienda:
• leche de soja (Todos no están de acuerdo. Ver más adelante)
• té de hierbas, semilla de sésamo, tofu, nueces, pescado, huevos orgánicos
• carne magra (no ternera picada, que puede ser vaca lechera)
• mucha fruta y verduras frescas, orgánicas (ensaladas, zumos o ligeramente al vapor)
¿Pero como puede una mujer permitirse el tiempo y la energía para encontrar y preparar estos alimentos? Ella dice que tu prioridad debe de ser los alimentos sanos y no basura. Pero alimentos orgánicos primero. Tu salud es más importante que un coche nuevo. De todas formas no lo encuentro demasiado caro. Lo que no compro son alimentos procesados, que esos, además, son caros”.
Ni su marido ni sus dos hijos tienen problema para seguir su plan de comida. Y a pesar que ella viaja mucho por su trabajo, encuentra que se puede arreglar (incluye muchas pistas y trucos en su libro para saber que llevarse en un viaje :leche de soja en polvo, bolsitas de té de hierbas, tabletas de algas para el yodo, etc. . . )
Está escribiendo un nuevo libro, una guía para la mujer ocupada que quiere mantenerse en buena salud.
Aconseja un auto-examen a fondo y con frecuencia, de la mama. Te auto-fortaleces colaborando con tu médico como formando parte de su equipo en vez de sentirte victima.
Plant no es una entusiasta de la filosofía de Louise Hay en “Puedes sanar tu vida”. Dice: “sí, creo en el pensamiento positivo, pero también soy científica y deseaba una explicación racional. Tengo amigos que han leído el libro de Hay que se sienten culpables por no conseguir adaptarse mentalmente, o si se han adaptado y no se han curado, les entra angustia”.
Plant, que aboga por la Acupuntura, tiene opiniones variables con relación a las medicinas alternativas. Desconfía de la Aromaterapia, encuentra que las visualizaciones no funcionan (en su caso), pero encontró mucho alivio con la terapia cognitiva y la hipnoterapia (estas dos ultimas terapias le ayudaron a reducir su estrés y su ansiedad causado por el hecho de tener cáncer).
Sobre todo, de cualquier modo, fue su investigación profesional como geoquímica sobre la relación entre la enfermedad y los micro elementos en el medio ambiental chino y coreano que la llevaron a descubrir el papel de los productos lácteos en el cáncer. Encuentra a la profesión médica muy miope con relación a la influencia de los factores ambientales – tal como la polución y la industrialización – en la enfermedad. “Creo que la salud pública ha hecho mucho por erradicar enfermedades infecciosas, pero considerando el medio ambiente y la nutrición, ya podrían hacer lo mismo para las enfermedades degenerativas”.
Plant empezó escribiendo “Your life is in your hands” para su hija Emma (ahora 25 años). La adolescencia de Emma fue dominada por el miedo de que su madre iba a morir. El titulo original del libro fue:”Lo que quiero que mi hija sepa”, recuerda Plant. “Las 63 mujeres con cáncer de mama me animaron a publicar el libro. Al principio no quería sabe nada de ello. Sabia que me atacarían, pues la ciencia es un proceso, un sistema de adversarios”.
Leslie Dungan
DATOS INTERESANTES SOBRE EL CÁNCER
1. La célula cancerosa es anaeróbica, es decir, que no puede sobrevivir en presencia de altos niveles de oxígeno. Existe un tratamiento con oxígeno, pero particularmente, en casa, es importante respirar a fondo y bien en un ambiente exterior sin polución. También hacer ejercicio si se puede.
2. Los tejidos cancerosos son ácidos. Los tejidos sanos son alcalinos. De donde la ventaja de una dieta vegetariana.
3. Es importante tomar antioxidantes: MAK, Vitamina C y E, coenzima Q10, selenium, germinación orgánica . . .
4. Purificación de toxinas por hipertermia (sauna, elevación de la fiebre etc.). La célula cancerosa muere a temperaturas alrededor de los 40º y 41º.
5. Las enzimas disuelven la capa de proteína de la célula cancerosa haciéndola vulnerable al ataque de los glóbulos blancos. Las enzimas más importantes son la tripsina y la quimotripsina. Comer demasiadas proteínas y alimentos refinados como azúcar blanca, harina blanca, arroz blanco, etc. vacía el organismo de las enzimas pancreáticas, abriendo camino al cáncer. De donde el interés de los alimentos integrales.
6. Vitaminas para luchar contra el cáncer:
- La vitamina B17 mata las células cancerosas sin dañar las células sanas. Se encuentra en: la semillas de albaricoque, manzana, cereza, nectarina, ciruela, melocotón, endrina; almendras amargas, grano de lino, cebada, garbanzo, lentejas, maíz. Sin embargo, sin el suficiente zinc en el organismo, la vitamina B17 no funciona. Los resultados son también mejores si se toma con nutrientes como la vitamina C, las otras vitaminas B, vitamina A, manganeso, magnesio y selenium. Los médicos que recetan la vitamina B17 en general, lo utilizan como parte de un programa total consistiendo en una dieta, vitaminas, minerales, enzimas y ácidos grasos esenciales.
Los alimentos de SOJA no son siempre aconsejables porque tienen el efecto de inhibir la capacidad de absorción del organismo de ciertos minerales incluyendo el calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc.
7. Los nombres alternativos de la vitamina B17 son: amygdalin y laetril.
8. La vitamina F es la omega-3 ácido graso. Se encuentra en: granos de lino, semillas de sésamo, semillas de girasol, semillas de calabaza, germen de trigo, germen de maíz, nueces, pescado azul.
9. La vitamina C estimula la formación de los linfocitos (hasta 10 g diarios, pueden triplicarlos)
10. La vitaminas E (antioxidante), A + D (para el metabolismo del calcio).
11. Los minerales que ayudan incluyen el yodo para la función tiroidea, selenium (antioxidante) 12- coenzima Q10 (antioxidante, estimula el sistema inmunológico, fortalece el corazón, lo protege de los efectos tóxicos de la quimio, equilibra la tensión arterial, ayuda a prevenir los efectos secundarios de la quimioterapia. Una buena fuente de CoQ10 es el aceite de sésamo, de germen de trigo, de maíz; cereales integrales, semilla de soja, tofu, cacahuetes, semillas de sésamo. . . ).
(Dr. Brodie “Programa Intensivo de Suplementos).
Cardo mariano: La utilización tradicional del fruto de cardo mariano se debe a su contenido en un principio activo llamado silimarina y que ha demostrado ser muy útil en los trastornos hepáticos. La silimarina ejerce una acción directa sobre las células del hígado, regenerándolas y combatiendo la sustancias hepatotóxicas (alcohol, tóxicos alimentario, etc.) por lo que se revela como un excelente hepatoprotector. Previene la destrucción del hígado y estimula la regeneración de las células dañadas del hígado. También se utiliza en caso de insuficiencia hepática o cálculos biliares.
La necesidad de comer alimentos ricos en todas las vitaminas y minerales – sobre todo ricos en vitamina B17 – y la necesidad de reducir daños y estrés prolongados al organismo, es lo más importante que debe saber el paciente. www.ecoportal.net

jueves, 5 de mayo de 2011

Experiencia de una mujer que sobrevivió a un cáncer de mama avanzado



Cuando descubrió que tenia cáncer, su mundo se vino abajo. Pero, a pesar de haber tenido cuatro recaídas, Jane se negó a tirar la toalla. Escribió un libro sobre la experimentación que ella hizo sobre sí misma: “Your Life in your Hands” (Tu vida en tus manos). Ideó una dieta revolucionaria y un estilo de vida, que ella cree le ha salvado la vida, que puede ayudar a otras mujeres a no caer presas de la enfermedad.
La Profesora Jane Plant es una esposa, una madre y una reconocida y respetada científica por su trabajo en geoquímica.
Cuando en 1987, a la edad de 42 años, descubrió que tenia cáncer, su mundo se vino abajo. Pero, a pesar de haber tenido cuatro recaídas, Jane se negó a tirar la toalla. Escribió un libro sobre la experimentación que ella hizo sobre sí misma.: “Your Life in your Hands” (Tu vida en tus manos), edición Virgin, UK. Ideó una dieta revolucionaria y un estilo de vida, que ella cree le ha salvado la vida, que puede ayudar a otras mujeres a no caer presas de la enfermedad.
Su teoría sigue siendo polémica – pero cada mujer debería leerla y decidir por sí misma – He aquí su experiencia:
“Sufrí la amputación de una mama y me sometieron a radioterapia. Y ahora estaba recibiendo una quimioterapia dolorosa. Me vieron las especialistas más eminentes del país. Pero en mi fuero interno, estaba segura que me estaba enfrentando a la muerte.

Tenía un marido maravilloso, una casa preciosa, y dos hijos jovencitos para cuidar. Afortunadamente esto me llevó a descubrir hechos, algunos que sólo unos cuantos científicos conocían en aquella época.

Cualquiera que haya estado en contacto con el cáncer de mama, sabrá que hay ciertos factores de riesgo:
• el aumento de la edad
• una temprana menarca (1ª regla antes de la edad habitual)
• una menopausia tardía
• un historial familiar de cáncer de mama.

Todos estos factores están fuera de nuestro control. Pero hay muchos factores de riesgo que podemos controlar fácilmente. Estos riesgos controlables se traducen en simples cambios que todos podemos hacer en el día a día de nuestras vidas, para ayudar a prevenir o a tratar el cáncer de mama.

¡Mi mensaje es que incluso el cáncer de mama avanzado se puede VENCER porque YO LO HE CONSEGUIDO!
La primera pista para comprender lo que estaba causando mi cáncer de mama, vino de mi marido Peter, que también era un científico, cuando volvió de China y me empezaron a dar quimioterapia.

Me trajo postales y cartas, Como también unos asombrosos supositorios herbales, que mis amigos y colegas Chinos me enviaban. Me enviaron los supositorios como tratamiento para el cáncer. A pesar de la terrible situación, los dos nos echamos a reír mucho, y recuerdo haber dicho que si esto era el tratamiento del cáncer de mama en China, entonces no había que extrañarse que las mujeres chinas evitaran contraer la enfermedad!

Esas palabras hicieron eco en mi mente: ¿POR QUÉ LAS CHINAS NO CONTRAÍAN CÁNCER DE MAMA?

La enfermedad era virtualmente inexistente en toda China. Sólo una de 10. 000 mujeres moría de cáncer de mama, comparado con esa terrible cifra de una de 12 en el Reino Unido y aún peor, la medía de una de 10 mujeres en la mayoría de los países occidentales, había una diferencia sustancial.

La cuestión no es que China sea un país más rural y con menor polución urbana. En Hong-Kong, que es altamente urbano, la tasa sube a 34 mujeres de 10. 000, pero sigue siendo mucho menor que en Occidente.

Las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, tienen tasas similares a las de la de China, y hay que recodar que estas dos ciudades fueron atacadas en 1945 con armas nucleares, así que además de los cánceres relacionados con la polución, uno se esperaba encontrar casos relacionados con la radiación. Pues no, la conclusión que se puede sacar de estas estadísticas impacta. Si una mujer occidental tuviera que ir a vivir a la industrializada e irradiada Hiroshima, reduciría a la mitad su riesgo de contraer cáncer de mama.

Obviamente esto es absurdo: Me parecía obvio que algún factor del estilo de vida no relacionado ni con la polución, ni con la industrialización o medio ambiente, estaba incrementando seriamente las probabilidades de contraer cáncer de mama.

Entonces descubrí lo que causaba la gran diferencia de las distintas tasas del cáncer de mama entre países orientales y occidentales. NO ES UNA CAUSA GENETICA. La investigación científica mostró que cuando chinas o japonesas se trasladan a Occidente, en una o dos generaciones, su tasa de contraer cáncer de mama, se acerca a las tasas de la comunidad que les acoge.

Lo mismo ocurre cuando Orientales adoptan un estilo de vida completamente occidental en Hong-Kong. Para los chinos toda la comida occidental, incluyendo todo desde el helado, el chocolate hasta los espaguetis y queso, es “Comida de Hong-Kong” porque allí en la antigua colonia británica se podía encontrar todos esos alimentos, que escaseaban en la antigua China continental.

Por lo tanto me parecía lógico que lo que fuera que estaba causando mi cáncer de mama, y su gran incidencia en este país (Gran Bretaña) en general, tenía que ver con seguridad con el estilo de vida occidental.

Aquí hay un punto importante para los hombres también. He observado en mi investigación que mucho de los datos relacionados con el cáncer de próstata conducen a similares conclusiones.

Según los datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) el numero de hombres contrayente de cáncer de próstata en la China rural es insignificante, pues el 0.5 de hombres de 10. 000. Cuando en Inglaterra, Escocia y Gales, sin embargo, esta cifra es 70 veces más elevada.

Como el cáncer de mama, es una enfermedad de la clase media, que ataca a los más ricos y a las clases socio-económicas más altas, aquellos que se pueden permitir comer alimentos ricos en calorías y en diversas sustancias.
Recuerdo haber dicho a mi marido: “Venga, Peter, acabas de volver de China ¿En que diferencia el estilo de vida de China con relación al nuestro? ¿Por qué no contraen cáncer de mama?

Decidimos utilizar nuestro saber científico y utilizarlo con lógica. Estudiamos los datos científicos con relación a las grasas de la dieta. Investigadores habiendo descubierto, en los años 1980 que sólo un promedio del 14% de las calorías de la dieta de los chinos eran de grasa, comparado al 36% en la dieta occidental. Pero la dieta que yo había seguido durante años antes de tener el cáncer de mama era baja en grasa y alta en fibra.

Además, como científica, sabia que el comer grasa, en adultos, no ha sido probado que aumente el riesgo de tener cáncer de mama, en la mayoría de las investigaciones que siguieron a grandes grupos de mujeres durante una docena de años. Entonces un día algo especial ocurrió. Peter y yo hemos trabajado tanto tiempo juntos a lo largo de los años que no estoy segura quién de los dos dijo primero:¡Los chinos no comen productos lácteos!.

Es difícil de explicar a una persona no-científica la repentina reacción mental y emocional que sientes cuando tienes la impresión de haber descubierto algo importante. Es como si tuvieses un montón de piezas de un rompecabezas en tu mente y que de repente en unos segundos, todos caen en su sitio y todo el cuadro está claro.

De repente recordé cuantos chinos eran físicamente incapaces de tolerar la leche. Como los chinos con quién había trabajado decían siempre que la leche era sólo para bebés, y como uno de mis buenos amigos siempre, con mucha educación, se negaba a comer queso en las cenas a las cuales estaba invitado.

No conocía ningún chino que llevando una vida tradicional china utilizara vaca ni productos lácteos para alimentar a sus bebés. La tradición era de utilizar una ama nodriza, pero jamás productos lácteos.

Culturalmente, los chinos encuentran nuestra preocupación occidental por la leche, muy extraña. Recuerdo haberme ocupado de una gran delegación china de científicos poco después del final de la Revolución Cultural en los años 1980.
El Foreign Office (Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido) nos aconsejó encargar un pudding que tuviera mucho helado. Después de haberse informado en que consistía, todos los chinos, incluido el intérprete, con muy buenos modales, pero muy firmemente, rehusaron tomarlo, y no hubo manera de convencerlos de lo contrario. En aquel entonces nos alegramos todos pues pudimos tomar doble ración!

Descubrí que la leche es una de las causas de las alergias alimenticias. Más de 70% de la población mundial es incapaz de digerir el azúcar de la leche: la lactosa lo cual ha llevado a los nutricionistas a pensar que esto es la condición normal de los adultos, y no una deficiencia. Quizás la naturaleza está intentando decirnos que estamos comiendo un alimento equivocado.

Antes de tener cáncer de mama la primera vez, había comido muchos productos lácteos, como leche desnatada, queso y yogur bajos en grasa. Los había utilizado como mi principal fuente de proteínas. También comía carne picada, barata, magra de vaca, y ahora me doy cuenta que seria una vaca lechera.

Para soportar la quimioterapia que recibí por mi quinto cáncer, había estado comiendo yogur orgánico para ayudar a mi sistema digestivo a recuperarse y repoblar mi tubo digestivo con “buenas” bacterias.

Recientemente descubrí que allá por los años 1989 el yogur fue implicado en el cáncer de ovario. El Dr. Daniel Cramer de la Universidad de Harvard (USA) estudió a centenares de mujeres con cáncer de ovarios y les hizo detallar lo que comían. ¡Ojalá hubiese sabido de sus descubrimientos antes!

Siguiendo lo que yo y Peter habíamos descubierto con relación a la dieta china, yo decidí suprimir no sólo el yogur sino todos los productos lácteos inmediatamente. El queso, la mantequilla, la leche y todo aquello que llevaba productos lácteos los tire a la basura. Es increíble cuantos productos, incluyendo sopas, galletas, pasteles comerciales contienen productos lácteos. Incluso algunas margarinas supuestamente de soja, girasol, o de aceite de oliva, para untar, llevan productos lácteos. Entonces empecé a leer con atención todas las etiquetas y la letra pequeña.




Llegados a este punto, estaba observando el progreso de mi quinto tumor canceroso con un compás anotando los resultados. A pesar del aliento y animo que me daban mis médicos y enfermeras, mis propias observaciones me decían la amarga verdad.

Mis primeras sesiones de quimioterapia no tuvieron ningún efecto. El tumor seguía del mismo tamaño. Entonces suprimí los productos lácteos. En sólo días el tumor empezó a encogerse Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana después de haber suprimido los productos lácteos, el tumor de mi cuello empezó a picarme. Luego empezó a ablandarse y a reducirse de tamaño. El tumor se hacia cada ve más pequeño.

Un sábado por la tarde, unas 6 semanas después de haber suprimido los productos lácteos de mi dieta, empecé a hacer una hora de meditación y luego palpé lo que quedaba del tumor. Ya no quedaba nada.

Sí, estaba muy acostumbrada a detectar los tumores cancerosos. Había descubierto mis 5 tumores yo misma. Le pedí a mi marido que palpara mi cuello. El tampoco encontró ningún tumor.

El jueves siguiente tenía hora con mi oncólogo en Charing Cross Hospital de Londres. Me examinó a fondo, sobre todo mi cuello donde estaba el bulto. Se maravilló:”¡No lo encuentro!”, dijo. Ningún médico, por lo visto, se esperaba que nadie con mi tipo de cáncer al nivel que estaba (ya había invadido el sistema linfático) que sobreviviera!

Mi especialista estaba tan feliz como yo. Cuando al principio discutí mis ideas con él, estaba comprensiblemente escéptico. Pero ahora utiliza mapas de China mostrando la mortandad por cáncer en China, en sus conferencias y recomienda una dieta sin productos lácteos a sus pacientes!

Ahora pienso que la relación entre los productos lácteos y el cáncer de mama, es similar a la relación entre el fumar y el cáncer de pulmón. Creo que identificando la relación entre el cáncer de mama y los productos lácteos y siguiendo una dieta especifica para mantener la salud de mi mama y de mi sistema hormonal, me curó.

Fue difícil para mi, como lo podría ser para vosotras, el aceptar que una sustancia tan “natural” como la leche, pueda tener implicaciones tan tremendas para la salud. Revelaré los secretos de mi plan de acción revolucionario.
Extracto del libro “Your life in your hands” de la Prof. Jane Plant. Editado por Virgin (UK)

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La convicción de Jane Plant de que los productos lácteos pueden causar cáncer viene del complejo químico de la leche. Toda la leche de mama humana o de mamíferos, es un medio de transporte de cientos de componentes químicos. Es una poderosa solución bioquímica, especialmente para proveer las necesidades individuales del joven mamífero de la misma especie. Jane dice: “No es que la leche de vaca sea un alimento malo. Es un gran alimento, pero para terneros. No está destinado por la naturaleza para ser consumido por ninguna otra especie que no sea un ternero. Nutricionalmente es distinto de la leche materna humana y contiene tres veces más de proteína y mucho más calcio”.

La leche materna como la leche de vaca, contiene productos químicos destinados a jugar un papel importante en el desarrollo del bebé. Uno de estos productos -insulina factor de crecimiento: IGF-1- hace que las células se dividan y se reproduzcan.

IGF-1 es biológicamente activo en humanos, sobre todo en la pubertad, cuando el crecimiento es rápido. En chicas jóvenes, estimula el tejido de la mama para que crezca y mientras sus niveles son altos durante el embarazo, las hormonas prolactinas y estrógenos son también activas, ensanchando los tejidos de la mama y aumentando los conductos de la leche preparándola para amamantar.

Aunque la concentración y secreción de estas hormonas en la sangre son bajas, ejercen un efecto poderoso sobre el cuerpo. Todas estas hormonas están presentes en la leche de vaca. La composición del IGF-1 es idéntica ya sea en la leche humana o en la leche de vaca, pero sus niveles son naturalmente más altos en la leche de vaca. También se encuentran en la carne de vaca.

Altos niveles de IGF-1 en humanos son considerados un factor de riesgo para el cáncer de mama y la próstata. . Un estudio de 1998 de mujeres pre-menopáusicas, revela que aquellas que tienen los niveles más altos de IGF-1 en sangre, corrían casi tres veces más riesgo para desarrollar un cáncer de mama, comparadas con las mujeres con niveles bajos. Entre mujeres por debajo de los 50, el riesgo se multiplica por dos.

Otros estudios demuestran que altos niveles de IGF-1 en sangre en los hombres son un indicador importante de cáncer de próstata. Es interesante saber que, recientes medidas para mejorar la producción de leche ha aumentado los niveles del IGF-1 en las vacas. El IGF-1 en la leche y en la carne ¿podría causar su reforzamiento en humanos, sobre todo a lo largo de una vida, llevando a una división celular inapropiada?. . . Aunque producimos nuestro IGF-1, ¿podría ser que las cantidades en demasía que ingerimos de los productos lácteos producirían cáncer?

Jane Plant ya sabía que el medicamento tamoxifeno, de alto perfil, utilizado en el tratamiento del cáncer de mama, está pensado para reducir los niveles de IGF-1 que circula en sangre.

El IGF-1 no es destruido por la pasteurización, pero críticos argumentan que es destruido por la digestión, volviéndolo inofensivo. Jane piensa que la proteína principal de la leche, la caseína, evita que esto ocurra y que la homogenización, que evita que la leche se separe en leche y crema, podría aumentar aún más el riesgo de hormonas que provocan el cáncer así como otros productos químicos que alcanzarían la circulación sanguínea.

Ella también piensa que otros productos químicos de la leche de vaca pueden ser responsables de enviar señales equivocadas a los tejidos adultos.

¿Podría la prolactina liberada estimular la producción de leche en vacas, tener un efecto similar en tejidos de mama humana, provocando la misma respuesta y causando que las células se volvieran confusas, estresadas y empezar cometiendo errores, replicando su propio DNA? Estudios han confirmado que la prolactina favorece el crecimiento de las células de cáncer de próstata en cultivo.

Otra hormona, el estrógeno, Considerada uno de los principales factores de riesgo para el cáncer de mama, está presente en la leche en pequeñas cantidades. Pero aún niveles bajos de hormonas son conocidos por causar serios daños biológicos. Cantidades microscópicas de estrógenos en nuestros ríos, son suficientemente poderosas como para causar la feminización de muchos machos de diferentes especies de peces. Mientras los estrógenos en la leche no plantean un problema directo en los tejidos, pueden estimular la expresión del IGF-1 de donde resulta el crecimiento de un tumor a largo plazo.

Jane que ha encontrado cada vez más apoyo a sus teorías de parte de los especialistas, dice que ella no ataca a las teorías más ortodoxas. Ella intenta que su dieta sea un complemento de las mejores terapias que se puedan encontrar en la medicina convencional, y no una sustitución.

Puro, pero mortal. ¿es que la leche es potencialmente letal?
Dieta libre de productos lácteos y cáncer de mama/colon
¿Es que alguien tiene opiniones o experiencias con relación a los planteamientos de la Prof. Plant? La científica británica, Jane Plant, que cree que una dieta sin productos lácteos le ayudó a recuperarse de su cáncer de mama, habló con Katie Donovan.

Tentada por un pastelito de crema, te disuades de ello pensando lo malo que es el atascamiento de las arterias por la grasa. Optas por yogures desnatados y leche desnatada en tu té, felicitándote de tu sensato auto-control.

Según un nuevo libro original, que habla del cáncer de mama (que mata 600 mujeres en Irlanda anualmente), los productos lácteos, que sean enteros o desnatados, deberían ser suprimidos de un día para otro del menú de todo el mundo. (Son también responsables del cáncer de próstata, así que de verdad quiero decir todo el mundo).

La Prof. Jane Plant, PhD, CBE, autora del libro “Your life in your hands” (Tu vida en tus manos), fue diagnosticada de cáncer de mama hace 13 años. Tenia 42 años y era una bioquímica con éxito (es ahora Jefe científico del British Geological Survey) y pensaba que llevaba una vida sana. No tenía un historial familiar de cáncer de mama.

Descubrió que “sólo 5 a 10% de los cánceres de mama son resultados de genes heredados, y la enfermedad no siempre se manifiesta, aún en aquellas que llevan el gen mutado. “

Mareada por la jerga médica y helada de pánico, se apoyó en su entrenamiento científico para intentar entender como había desarrollado la enfermedad, y de cómo se podía curar.

Se puso a la dieta Bristol. Le hicieron una mastectomía (supresión quirúrgica de la mama), la irradiaron los ovarios ( para provocar la menopausia y suprimir los estrógenos). Hizo muchas preguntas y mucha investigación. Pero no llegaba a nada.

Una noche, con su marido científico, se pusieron a darle vueltas al porqué de que en Occidente 1 de cada 10 mujeres contrae cáncer de mama (1 de cada 14 en Irlanda), mientras en China sólo 1 de cada 10.000 lo cogía. Y de repente la pareja tuvo la respuesta: “¡En China no comen productos lácteos! . . . ¡¡EUREKA!!”

Plant eliminó todos los productos lácteos (incluido los de cabra y oveja) de su dieta. Seis semanas después, su tumor había desaparecido. Cuando me encuentro con ella veo que es una mujer con aspecto joven a sus 55 años, bebiendo un té de menta y un sándwich de atún (sin mantequilla ni mayonesa). Se mantiene con su dieta sin productos lácteos y sigue sin cáncer.

Suprimiendo los productos lácteos de su dieta fue sólo parte de un plan sano que se había trazado durante su cáncer. También tomaba suplementos de ácido fólico y de zinc. Bebía agua filtrada y jamás consumía nada que estuviera envuelto, empaquetado en plástico (pthalates, producto químico nocivo, sale del plástico y penetra en los alimentos).

A pesar de todos sus esfuerzos fue únicamente cuando suprimió los productos lácteos que el cáncer desapareció. 63 mujeres que tenían cáncer de mama y que fueron a ella para pedirle consejo, también curaron después de dejar de comer productos lácteos.

Entonces se preguntó: ¿pueden los productos lácteos, tan queridos de los británicos como de los irlandeses, sin hablar de los americanos cuyas dietas son del 40% en productos lácteos, tener un efecto tan letal? “La leche está prevista como el alimento perfecto para los animales recién nacidos. Ellos no pueden comer alimentos corrientes, dependen de la leche para desarrollarse y mantener la diferenciación celular funcionando. Pero la leche contiene productos químicos como el factor de crecimiento IGF-1, que los niños tienen de modo natural cuando son adolescentes, para ayudarles a desarrollar sus mamas. Este producto químico destinado a estimular el crecimiento de las células puede enviar la señal errónea al tejido de la mama adulta.

Ella cita estudios hechos en EE. UU. y Canadá en 1998 que encontraron que las mayores pre-menopáusicas, con el nivel de concentración más alto en sangre de IGF-1, tenían mucho más riesgo de desarrollar un cáncer de mama (estudios similares han encontrado una relación entre la IGF-1 y el cáncer de próstata). La medicación, tamoxifeno, recetado a las mujeres con cáncer de mama funciona, se piensa, reduciendo los niveles de la IGF-1 en sangre.

“Más del 70% de la población mundial es incapaz de digerir el azúcar de la leche: la lactosa”, decía ella. “La intolerancia a la lactosa podría ser el sistema que tiene la naturaleza de avisarnos con tiempo que estamos comiendo un alimento equivocado. “La homogenización por lo visto sólo consigue que los productos químicos que favorecen el cáncer, lleguen antes a la circulación sanguínea”.

Plant ha hecho sus deberes. “Estudios epidemiológicos han indicado una correlación positiva entre el consumo de productos lácteos y la aparición del cáncer de mama en áreas urbanas”. Cita más datos de investigación para sugerir que los “estrógenos libres” encontrados en la leche de vaca entera, pasteurizada y comercializada, así como en la leche desnatada, pueden estimular la expresión de la IGF-1 y resultan indirectamente en un tumor a largo plazo!”.

Hace una lista de dioxinas y otros productos químicos de medio ambiente que dañan, algunos de ellos cancerígenos, que a menudo son liposolubles y terminan “particularmente concentradas” en la leche.
En cuanto al argumento que necesitamos productos lácteos porque contienen calcio, Plant cita lo que la OMS ha encontrado en sus investigaciones, a saber que países que tienen una toma baja de calcio no tienen un aumento de osteoporosis. “Estudios científicos con relación a la absorción del calcio demuestran que sólo un 18 a 36% del calcio de la leche se aprovechada por el cuerpo”.

Ahora que estamos convencidos ¿qué debemos de comer en lugar de los productos lácteos? Plant recomienda:
• leche de soja (Todos no están de acuerdo. Ver más adelante)
• té de hierbas, semilla de sésamo, tofu, nueces, pescado, huevos orgánicos
• carne magra (no ternera picada, que puede ser vaca lechera)
• mucha fruta y verduras frescas, orgánicas (ensaladas, zumos o ligeramente al vapor)

¿Pero como puede una mujer permitirse el tiempo y la energía para encontrar y preparar estos alimentos? Ella dice que tu prioridad debe de ser los alimentos sanos y no basura. Pero alimentos orgánicos primero. Tu salud es más importante que un coche nuevo. De todas formas no lo encuentro demasiado caro. Lo que no compro son alimentos procesados, que esos, además, son caros”.

Ni su marido ni sus dos hijos tienen problema para seguir su plan de comida. Y a pesar que ella viaja mucho por su trabajo, encuentra que se puede arreglar (incluye muchas pistas y trucos en su libro para saber que llevarse en un viaje :leche de soja en polvo, bolsitas de té de hierbas, tabletas de algas para el yodo, etc. . . )

Está escribiendo un nuevo libro, una guía para la mujer ocupada que quiere mantenerse en buena salud.
Aconseja un auto-examen a fondo y con frecuencia, de la mama. Te auto-fortaleces colaborando con tu médico como formando parte de su equipo en vez de sentirte victima.

Plant no es una entusiasta de la filosofía de Louise Hay en “Puedes sanar tu vida”. Dice: “sí, creo en el pensamiento positivo, pero también soy científica y deseaba una explicación racional. Tengo amigos que han leído el libro de Hay que se sienten culpables por no conseguir adaptarse mentalmente, o si se han adaptado y no se han curado, les entra angustia”.

Plant, que aboga por la Acupuntura, tiene opiniones variables con relación a las medicinas alternativas. Desconfía de la Aromaterapia, encuentra que las visualizaciones no funcionan (en su caso), pero encontró mucho alivio con la terapia cognitiva y la hipnoterapia (estas dos ultimas terapias le ayudaron a reducir su estrés y su ansiedad causado por el hecho de tener cáncer).

Sobre todo, de cualquier modo, fue su investigación profesional como geoquímica sobre la relación entre la enfermedad y los micro elementos en el medio ambiental chino y coreano que la llevaron a descubrir el papel de los productos lácteos en el cáncer. Encuentra a la profesión médica muy miope con relación a la influencia de los factores ambientales – tal como la polución y la industrialización – en la enfermedad. “Creo que la salud pública ha hecho mucho por erradicar enfermedades infecciosas, pero considerando el medio ambiente y la nutrición, ya podrían hacer lo mismo para las enfermedades degenerativas”.

Plant empezó escribiendo “Your life is in your hands” para su hija Emma (ahora 25 años). La adolescencia de Emma fue dominada por el miedo de que su madre iba a morir. El titulo original del libro fue:”Lo que quiero que mi hija sepa”, recuerda Plant. “Las 63 mujeres con cáncer de mama me animaron a publicar el libro. Al principio no quería sabe nada de ello. Sabia que me atacarían, pues la ciencia es un proceso, un sistema de adversarios”.

Leslie Dungan
DATOS INTERESANTES SOBRE EL CÁNCER
1. La célula cancerosa es anaeróbica, es decir, que no puede sobrevivir en presencia de altos niveles de oxígeno. Existe un tratamiento con oxígeno, pero particularmente, en casa, es importante respirar a fondo y bien en un ambiente exterior sin polución. También hacer ejercicio si se puede.

2. Los tejidos cancerosos son ácidos. Los tejidos sanos son alcalinos. De donde la ventaja de una dieta vegetariana.

3. Es importante tomar antioxidantes: MAK, Vitamina C y E, coenzima Q10, selenium, germinación orgánica . . .

4. Purificación de toxinas por hipertermia (sauna, elevación de la fiebre etc.). La célula cancerosa muere a temperaturas alrededor de los 40º y 41º.

5. Las enzimas disuelven la capa de proteína de la célula cancerosa haciéndola vulnerable al ataque de los glóbulos blancos. Las enzimas más importantes son la tripsina y la quimotripsina. Comer demasiadas proteínas y alimentos refinados como azúcar blanca, harina blanca, arroz blanco, etc. vacía el organismo de las enzimas pancreáticas, abriendo camino al cáncer. De donde el interés de los alimentos integrales.

6. Vitaminas para luchar contra el cáncer:
- La vitamina B17 mata las células cancerosas sin dañar las células sanas. Se encuentra en: la semillas de albaricoque, manzana, cereza, nectarina, ciruela, melocotón, endrina; almendras amargas, grano de lino, cebada, garbanzo, lentejas, maíz. Sin embargo, sin el suficiente zinc en el organismo, la vitamina B17 no funciona. Los resultados son también mejores si se toma con nutrientes como la vitamina C, las otras vitaminas B, vitamina A, manganeso, magnesio y selenium. Los médicos que recetan la vitamina B17 en general, lo utilizan como parte de un programa total consistiendo en una dieta, vitaminas, minerales, enzimas y ácidos grasos esenciales.
Los alimentos de SOJA no son siempre aconsejables porque tienen el efecto de inhibir la capacidad de absorción del organismo de ciertos minerales incluyendo el calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc.

7. Los nombres alternativos de la vitamina B17 son: amygdalin y laetril.

8. La vitamina F es la omega-3 ácido graso. Se encuentra en: granos de lino, semillas de sésamo, semillas de girasol, semillas de calabaza, germen de trigo, germen de maíz, nueces, pescado azul.

9. La vitamina C estimula la formación de los linfocitos (hasta 10 g diarios, pueden triplicarlos)

10. La vitaminas E (antioxidante), A + D (para el metabolismo del calcio).

11. Los minerales que ayudan incluyen el yodo para la función tiroidea, selenium (antioxidante) 12- coenzima Q10 (antioxidante, estimula el sistema inmunológico, fortalece el corazón, lo protege de los efectos tóxicos de la quimio, equilibra la tensión arterial, ayuda a prevenir los efectos secundarios de la quimioterapia. Una buena fuente de CoQ10 es el aceite de sésamo, de germen de trigo, de maíz; cereales integrales, semilla de soja, tofu, cacahuetes, semillas de sésamo. . . ).

(Dr. Brodie “Programa Intensivo de Suplementos).
Cardo mariano: La utilización tradicional del fruto de cardo mariano se debe a su contenido en un principio activo llamado silimarina y que ha demostrado ser muy útil en los trastornos hepáticos. La silimarina ejerce una acción directa sobre las células del hígado, regenerándolas y combatiendo la sustancias hepatotóxicas (alcohol, tóxicos alimentario, etc.) por lo que se revela como un excelente hepatoprotector. Previene la destrucción del hígado y estimula la regeneración de las células dañadas del hígado. También se utiliza en caso de insuficiencia hepática o cálculos biliares.

La necesidad de comer alimentos ricos en todas las vitaminas y minerales – sobre todo ricos en vitamina B17 – y la necesidad de reducir daños y estrés prolongados al organismo, es lo más importante que debe saber el paciente. www.ecoportal.net